Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 4/27/2017 4:02:00 PM

El homenaje del festival vallenato a sus creadores

Alfonso López Michelsen, Consuelo Araújo Noguera (‘La cacica’) y Rafael Escalona lideraron al grupo que en 1968 creó el Festival de la Leyenda Vallenata. Este jueves la edición 50 del evento les rinde un homenaje.

Todo comenzó en el patio de una casona del sector antiguo de Valledupar a mediados de 1967. La ciudad apenas estrenaba su puesto como capital del recién creado departamento del Cesar y  Alfonso López Michelsen, a quien el presidente Carlos Lleras Restrepo había designado como gobernador, reunió a un grupo de personas con el fin de barajar ideas para crear un evento cultural que resaltara la riqueza de la zona y ayudara a fortalecer la identidad del nuevo ente territorial.

La idea que más les llamo la atención fue la de Consuelo Araújo Noguera, una joven periodista y escritora a quien luego se le conocería como ‘La cacica’: aprovechar las fiestas de la Virgen del Rosario –una celebración tradicional y antigua en la que la ciudad celebraba un supuesto milagro de la época de la Conquista– para resaltar la música vallenata, un ritmo de la región Caribe que cantaban los juglares desde finales del siglo XIX y que había sido clave para el lobby que permitió crear el departamento.

López y Araujo, junto con el compositor Rafael Escalona (creador de El testamento y La casa en el aire), se pusieron manos a la obra. Las ideas de ‘La cacica’, el conocimiento cultural de Escalona y la decisión política de López ayudaron a que la idea tomara forma. Pero ellos no fueron los únicos del grupo. Los apoyaron Darío Pavajeau, Cecilia Monsalvo y  Gonzalo Gutierrez, entre otros cesarenses, que hicieron posible que el 27 de abril de 1968 –luego de varias reuniones– se llevara a cabo el Primer Festival de la Leyenda Vallenata.

Puede leer: Festival vallenato: la parranda continúa

Aunque muchos pensaban que la idea era descabellada y no tenía futuro, esa primera edición fue todo un éxito. Participaron leyendas del acordeón como Alejo Durán, Emiliano Zuleta Baquero y Luis Enrique Martínez. Las historias cuentan que Durán se convirtió en el primer Rey Vallenato interpretando Este pedazo de acordeón, Alicia adorada y La cachucha bacana porque Zuleta –su máximo rival–, convencido de que era el seguro ganador, salió de parranda con unos amigos la noche anterior y no alcanzó a llegar al escenario.

Al año siguiente se realizó una nueva edición del festival y debido al éxito, continuó haciéndose desde entonces la última semana de cada abril. López, Araujo y Escalona se convirtieron en las caras visibles de un evento, que a la par que el género se hacía popular en el resto del país (especialmente en Bogotá), ganaba prestigio como uno de los más importantes para la cultura colombiana y como un atractivo turístico de la ciudad.


Consuelo Araújo

Este año, el festival llega a su edición 50, todo un hito para la cultura colombiana. Por eso los organizadores quieren rendirles un homenaje a sus fundadores. Este jueves, a las 7: 00 p.m. en el Parque de la Leyenda Vallenata y con la presencia del presidente Juan Manuel Santos, los cesarenses y los turistas que viajaron al evento podrán ver el tributo, seguido por una muestra del folclor vallenato.

Sugerimos: Los amigos de Rafael Escalona

Destinos cruzados

El destino de los tres fundadores principales fue distinto, pero todos estuvieron vinculados con el festival hasta el final. López estuvo como gobernador del Cesar solo hasta agosto de 1968, pero incluso cuando llegó a ser presidente de Colombia (seis años después), nunca faltó a la cita vallenata, una tradición que desde entonces han mantenido sus sucesores en el cargo más importante del país.

La Cacica, por su parte, siguió al frente del festival. Se convirtió en la mamá del evento y lo dirigió durante 30 años, hasta que decidió lanzarse a la gobernación del departamento. Rafael Escalona la asesoró durante todo ese tiempo. Uno de sus mayores aportes fue en 1986, cuando decidió que el Festival que no iba a seguir dependiendo del instituto de cultura departamental sino de una entidad privada. En ese momento se creó la Fundación Festival de la Leyenda Vallenata, que hasta el día de hoy organiza el evento.

En 1998, ‘La cacica’ se convirtió en ministra de Cultura, y desde ese cargo le dio un nuevo aire al festival. Pues un año después el evento se transmitió a todo el mundo y, por primera y única vez hasta ahora, se escogieron cinco reyes vitalicios.

Vea también: Las mujeres vallenatas

Pero en 2001 su vida tomó un giro trágico. Un grupo de guerrilleros de las Farc la secuestró el 24 de septiembre de ese año en la carretera que de Patillal (Cesar) conduce a Valledupar.  Ante la presión de las autoridades, que acorralaron a los guerrilleros, estos optaron por asesinarla con un disparo a quemarropa la madrugada del 30 de septiembre. En su honor, el festival construyó el Parque de la Leyenda Vallenata, un escenario al norte de la ciudad en el que hoy se realiza el evento.

López, por su parte, murió en julio de 2007 a sus 94 años. La plaza principal de la ciudad, la misma en la cual nació el evento, hoy se llama plaza Alfonso López Michelsen. Escalona falleció dos años después (en mayo de 2009) debido a complicaciones respiratorias y hoy es considerado uno de los más grandes compositores vallenatos de todos los tiempos.

 Cada año, sin embargo, cuando llega la última semana de abril todos los asistentes al festival los recuerdan.  Gracias a ellos el vallenato dio el salto definitivo hacia su fama nacional y Valledupar puede disfrutar cada año de un evento de talla internacional al que no solo asisten los mejores vallenatos, sino artistas de todo el mundo.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.