Economía

Inflación: ¿lo peor estaría por venir? La factura que puede pasar el fenómeno de El Niño

Las presiones a los precios no solo se mantienen. Ahora, El Niño puede traer preocupantes sorpresas.

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7 de junio de 2026 a las 6:14 a. m.
Se espera que la inflación continúe aumentando durante el resto del año debido a los efectos remanentes del incremento del salario mínimo, el dinamismo de la demanda interna y los riesgos asociados al conflicto en Oriente Medio y al fenómeno de El Niño.
Se espera que la inflación continúe aumentando durante el resto del año debido a los efectos remanentes del incremento del salario mínimo, el dinamismo de la demanda interna y los riesgos asociados al conflicto en Oriente Medio y al fenómeno de El Niño. Foto: Adobe Stock

Dice un adagio popular que por el desayuno se sabe cómo será el almuerzo. Los resultados de la inflación de mayo mantuvieron la tendencia al alza y estuvieron en línea con lo esperado por los analistas del mercado.

Inflación
Inflación en mayo de 2026 fue de 5,84 %. El bolsillo de los colombianos está sintiendo la presión en los precios más altos

Según un análisis del BBVA Research, la inflación continuó mostrando una tendencia alcista. La inflación mensual en mayo se ubicó en 0,47 %, y la variación anual alcanzó 5,84 %, lo que representa un aumento de 16 puntos básicos frente a abril y de 74 puntos básicos respecto al cierre del año pasado.

La inflación estuvo impulsada principalmente por los regulados y los servicios. En el caso de los alimentos, se observó una moderación de su inflación anual, posiblemente asociada a una mayor oferta agrícola derivada de la disipación gradual de los efectos de la ola invernal.

Hacia adelante, esperamos que la inflación continúe aumentando durante el resto del año, debido a los efectos remanentes del incremento del salario mínimo, el dinamismo de la demanda interna y los riesgos asociados al conflicto en Oriente Medio y al fenómeno de El Niño”, señala el informe.

inflación marzo 2026
El incremento en los precios de la gasolina, el impacto del conflicto en Oriente Medio y la llegada del fenómeno de El Niño van a presionar la inflación. Foto: Adobe Stock

Las expectativas de lo que viene en el segundo semestre de este año e inicios del 2027, preocupan y han puesto a los expertos a sacar la calculadora. ¿Por qué? Precisamente, por el anuncio de las autoridades ambientales de la llegada en los próximos meses de un fenómeno de El Niño, con largas jornadas de calor y sequías, que algunos han calificado como un Súper Niño.

De hecho, hace unos días Anif señaló que a mayor temperatura habrá mayores precios. Advirtió que los datos históricos para Colombia muestran que episodios de El Niño generan aumentos en los precios alimentos perecederos y energía, trasladando estas presiones a los bolsillos de los hogares colombianos. De materializarse un episodio climático fuerte, la inflación total podría superar el 7 % al cierre de 2026. Los efectos dependen de la intensidad del fenómeno.

bruce mac master Presidente de la Andi
“Ahí está el resultado de decisiones cargadas de intenciones electoreras”: Bruce Mac Master, al referirse a la inflación de mayo

Recuerda este centro de pensamiento que, durante fenómenos fuertes, los precios de la energía escalaron hasta 18,2 % (2009-2010) y los alimentos 18,9 % (2015-2016). La muy probable materialización de este choque climático llegaría en un momento ya retador en materia de inflación para este año, e incluso podría tener impactos sobre el desempeño económico. Las proyecciones indican que el inicio del fenómeno en Colombia sería más intenso que el registrado en 2023 o en 2014, años en los que ya se sintieron sus efectos sobre la producción y los precios.

Para Corficolombiana, el fenómeno de El Niño será el primer examen que enfrentará el próximo gobierno y en uno de cada tres escenarios podría configurarse como un Súper Niño, de los más intensos en la historia del país. “En Colombia, sus efectos se manifiestan principalmente a través de sequías intensas, aumentos de la temperatura e incendios forestales, con impactos especialmente notables en la región Andina, el norte del Pacífico y la región Caribe. Este fenómeno llega en el peor momento posible: con el sistema eléctrico al límite, el sector agropecuario iniciando el año en terreno negativo, la inflación en senda ascendente y la actividad económica en desaceleración”, asegura el informe y señala que los efectos se transmiten a los precios, a la inversión y al crecimiento de toda la economía.

Agrega que los canales de impacto sobre la economía colombiana son tanto directos como indirectos. Por el lado directo, las menores lluvias presionarían el sistema eléctrico, que depende mayoritariamente de la generación hidráulica, y afectarían los cultivos, la ganadería y la silvicultura. No es un riesgo menor: según el estudio nacional de agua del Ideam de 2022, el sector agrícola es la actividad económica que más agua utiliza en el país (43,2 %), seguida por el sector energético (25,4 %). A ello se suma que, según la FAO, la actividad agropecuaria en América Latina absorbe hasta el 82 % de los daños y pérdidas directas ocasionadas por sequías asociadas a este fenómeno. Por el lado indirecto, el alza en los precios de los alimentos y en las tarifas de energía presionaría de manera transversal la estructura de costos de todas las industrias, un choque inflacionario en un momento en que la inflación ya muestra señales de aceleración. Según el BID, un Súper Niño podría reducir el crecimiento económico en 0,9 puntos porcentuales.

Imagen referencia del fenómeno de El Niño.
El alza en los precios de los alimentos y en las tarifas de energía por un fenómeno de El Niño, presionaría de manera transversal la estructura de costos de todas las industrias, un choque inflacionario en un momento en que la inflación ya muestra señales de aceleración. Foto: Getty Images

El sistema eléctrico llega a este episodio con menos margen que en los anteriores. Aunque los embalses se ubican cerca del promedio histórico, los aportes hídricos han registrado en 2026 la mayor caída entre febrero y mayo de todo el siglo. La vulnerabilidad es más profunda: el déficit de energía en firme alcanzaría el 2,3 % en 2026 y el 4,4 % en 2027.

“La materialización de un fenómeno de El Niño presionaría las tarifas residenciales y los precios en bolsa al alza, aumentando la inflación y presionando la estructura de costos de las empresas en el país. Además, ante un eventual racionamiento el costo sobre el PIB sería de 5.600 millones de pesos de 2025 por hora. No obstante, el mayor costo es sobre la inversión, que dejaría de llegar a un país que no ofrece seguridad energética”, dice Corficolombiana.

Por su parte, Daniel Velandia, economista jefe de Credicorp Capital, advierte que, de acuerdo con sus cálculos, si se habla de un evento climático extraordinario es algo que no se habría visto en los últimos 12 años. “Podríamos estar hablando de una inflación que tiene un impacto incluso hasta de unos 3 puntos porcentuales en el peor caso”.

Camilo Pérez 
Daniel Velandia
César Pabón
Camilo Pérez, del Banco de Bogotá; Daniel Velandia, de Credicorp Capital, y César Pabón, de Corficolombiana han analizado el impacto del fenómeno de El Niño. Foto: SEMANA

Explica que, en un escenario de un Niño fuerte, no extraordinario, se podrían estar viendo picos de inflación por los lados del 7,5 % y 8 %. “Entonces, lo que nos dicen nuestros modelos es que en un escenario extremo podríamos tener picos de la inflación, incluso, hasta el 9 %”.

Pero aclara: “No estoy hablando de inflaciones de fin de año, sino el pico de la inflación se ve en la primera parte del siguiente año, en el 2027, y después se empieza a devolver. El mensaje es que estos factores son usualmente temporales, que, así como los alimentos se disparan, también se normalizan en la medida en que rápidamente se reviertan los factores”.

Para Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, en cuanto al fenómeno de El Niño, las menores precipitaciones realmente se verían solo hasta finales de este año y principios del próximo. “Eso suele tener un rezago en el impacto de las cosechas y los alimentos principalmente”.

Sin embargo, en energía, el impacto puede venir desde antes, porque si bien cuando deje de llover va a ser más costoso generar energía, vía termoeléctricas que hidroeléctricas, se va a anticipar la recomposición de la generación de energía, con más térmicas para ahorrar agua. “Eso puede hacer que, en los próximos meses, o sobre todo en el segundo semestre, veamos ajustes de energía que tienen que ver con El Niño, así todavía no haya sequía. Eso sí podría adelantarse un poco”, concluyó Pérez.