Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2009/03/26 00:00

Contra "la avaricia incontrolada"

El gobierno de Barack Obama anunció cambios drásticos en la regulación al sistema financiero de su país. Adiós a los años del riesgo.

El Secretario del Tesoro de Los Estados Unidos, Timothy Geithner, anunció una regulación más severa al sistema financiero. Foto: Foto: Scott Applewhite/AP
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BBC

Desde su campaña electoral Barack Obama dejó en claro que ponía gran parte de la culpa de la crisis económica que vive EE.UU. en la "avaricia incontrolada" de algunos banqueros y en la "permisividad" de la clase política. Ahora parece decidido a solucionar ese "mala" confluencia.
 
Este jueves el secretario del Tesoro de los EE.UU., Timothy Geithner, explicó ante el Comité de Finanzas de la Cámara de Representantes del Congreso que propondrá expandir la supervisión federal del mercado financiero, incluyendo a instituciones que hasta ahora están fuera de esos controles.
 
En sus palabras de apertura ante el Comité, Geithner aseguró que se trataba de una "reforma integral", aunque aclaró que los datos específicos se conocerán en las próximas semanas cuando el gobierno termine el diseño del plan.
 
"No se trata de modestas reparaciones al margen, sino de nuevas reglas del juego" afirmó el Secretario del Tesoro, quien agregó, sin dar detalles, que se creará una oficina que se encargará de supervisar el sistema financiero.

"Los productos y las instituciones financieras deben estar regulados por la función económica que proveen y los riegos que representan, no por la forma legal que adquieran" dijo Geithner, en referencia a las actuales normas que sólo regulan a los bancos tradicionales y dejan fuera sistemas surgidos en los últimos años.

"No podemos permitir que las instituciones escojan quien los va a regular y que se dirijan a aquellas donde enfrenten los estándares y las regulaciones más bajas", afirmó Geithner, quien en las últimas semanas ha estado asistiendo a interpelaciones parlamentarias para explicar cómo su oficina está manejando la actual crisis.
 
Adiós a la desregulación

El camino que toma el gobierno Obama rompe con décadas de desregulación financiera iniciada en los tiempos del presidente republicano Ronald Reagan y profundizada bajo el mandato de George W. Bush.

Las regulaciones que propone la Casa Blanca limitarían el nivel de riesgo que los bancos y otras instituciones financieras pueden asumir y podría permitir su intervención ante la posibilidad de que su manejo las ponga en posición precaria.
 
Uno de ellos son los fondos de inversión privados, que para muchos han dejado de ser participantes menores en los mercados para caer en la categoría de instituciones "muy grandes para caer", aquellas cuyo colapso podría tener serias consecuencias en la economía general

Tradicionalmente esto fondos privados han trabajado sin las regulaciones de otros fondos de capitales más tradicionales, como los mutuales, y por eso han podido establecer estrategias más agresivas para el retorno de la inversión de sus asociados.

El gobierno estadounidense también asegura que con las nuevas normas se evitarán los negocios turbios de Pirámides o Ponzi , como el que estableció Bernard Madoff, el banquero que este mes se declaró culpable de defraudar cerca de US $ 60.000 millones, el desfalco más grande la historia.

"Más burocracia"

Sin embargo, no todos ven las buenas intenciones tras los planes de Geithner. Incluso hay quien considera falsa la premisa de que los mercados financieros estadounidenses están "desregulados" y que esa es la causa de los actuales problemas.

Dan Mitchell, especialista en asuntos fiscales y crisis financieras del Instituto Cato, un centro de estudios que promueve políticas de libre mercado en Washington, dijo a BBC Mundo que "esa es la vía que ha tomado Europa y la economía europea está en peor situación, ¿por qué vamos a copiarlos?".
 
Mitchell asegura que el sistema financiero estadounidense, incluyendo los sectores no tradicionales, "es el sector más fuertemente regulado de la economía, después de la energía nuclear".

Para Mitchell el gobierno ha sido la causa de los problemas y por eso desconfía de la creación de una nueva burocracia que supervise el sistema financiero

Sin embargo Mitchell considera que la capacidad de cerrar empresas financieras que estén en riesgo de colapsar "no es necesariamente una mala idea" aunque sólo si es posible mantenerla fuera de la política partidista.

Todas las propuesta de Geithner van a pasar próximamente por el fuego partidista porque para que puedan ser puestas en práctica hace falta un marco legal que deberá ser sometido a la consideración del Congreso en los próximos meses.

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