Nueva York fue el punto de encuentro para algunas de las figuras más importantes de la geopolítica global en el marco de la Semana de Alto Nivel de la 81.ª Asamblea General de la ONU. Entre ese grupo de parlamentarios llamó la atención la presencia de la realeza proveniente de Asia y Europa. Cada delegación contó con una agenda vinculada a sus respectivos intereses.
Por las calles de Midtown, en Manhattan, se vio a las reinas Matilde de Bélgica, Máxima de Países Bajos y los reyes de Jordania, Abdalá II y Rania, junto al príncipe heredero, Hussein.

La agenda de Rania estuvo vinculada a la protección de los niños en contextos de conflicto. El 22 de septiembre participó en el encuentro Childhood in Custody, organizado por Save the Children y copatrocinado por varios países, entre ellos Jordania.
Durante su intervención abordó la situación de los menores que están padeciendo las consecuencias del conflicto entre Israel y Palestina, y la necesidad de fortalecer los mecanismos internacionales destinados a proteger sus derechos. El encuentro reunió a representantes de distintos países para analizar las condiciones de los niños en contextos de detención y las medidas de protección disponibles.
La reina también sobresalió por sus elecciones de moda durante sus tres días en la Gran Manzana, sin embargo, el día que acaparó todos los flashes llevaba una blusa verde de Ulla Johnson con mangas voluminosas y volantes, combinada con bermudas de Dior Homme, un bolso de Alaïa y zapatos de Malone Souliers.
Por su parte, el rey Abdalá II llevó a la Asamblea General la posición de su país sobre asuntos claves para la región como la seguridad, el acceso al agua y la necesidad de avanzar en soluciones diplomáticas para la estabilidad de Oriente Medio.
Fuera de la Asamblea General, el monarca sostuvo reuniones con distintos jefes de Estado, además de un encuentro con António Guterres, secretario general de la ONU, y una reunión multilateral sobre la situación regional.

Matilde de Bélgica
La reina Matilde de Bélgica llegó a Nueva York como férrea defensora de los objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Sostuvo reuniones con Guterres, la vicesecretaria general Amina Mohammed y representantes de distintos organismos de la organización.
Su agenda incluyó asuntos relacionados con desarrollo sostenible, acción humanitaria, paz, seguridad, cambio climático y transformación digital. También se reunió con jóvenes participantes en la Asamblea General para conocer sus perspectivas sobre los desafíos que enfrenta su generación.
Para sus compromisos oficiales lució diseños de Safiyaa y Giorgio Armani. En su agenda también hubo un espacio para rendirle homenaje a las víctimas del atentado del 11 de septiembre. En su visita al Memorial construido para conmemorar el suceso, depositó una rosa blanca y una corona floral en memoria de las personas fallecidas, entre ellas su compatriota Patric Braut.

Reina Máxima
La reina de Países Bajos llegó a Naciones Unidas en su papel de defensora especial del secretario general para la Salud Financiera, responsabilidad que desempeña desde 2024. Su trabajo está enfocado en promover la inclusión en el sistema financiero y crear herramientas que permitan a las personas afrontar mejor sus necesidades económicas.
Por ello, deberá presentar el informe anual de su cartera al secretario general y estará en diversos encuentros relacionados con la salud financiera en América Latina y Estados Unidos. También tiene previsto abordar el papel de las entidades financieras y las empresas en la creación de herramientas que ayuden a mejorar el bienestar económico de sus usuarios y trabajadores.
En la Asamblea General lució un conjunto rosado con rojo, una combinación de colores que llamó la atención y dejó ver la esencia de la reina Máxima.
