La elegancia también se juega fuera de la cancha. Para la temporada 2026-2027, Louis Vuitton y el Real Madrid vuelven a protagonizar una propuesta donde el lujo se expresa a través de la sastrería y la alta costura de la casa francesa, combinadas con la elegancia del club de fútbol más laureado de Europa. Bajo la dirección creativa de Pharrell Williams se extiende el concepto de la New Royalty, la nueva realeza.
La alianza, que llega a su segundo año, plantea que el estilo de las estrellas no termina con el pitazo final, sino que también se manifiesta en los escenarios a donde vayan.

En las imágenes de la nueva colección aparecen figuras como Jude Bellingham, Vinícius Júnior, Aurélien Tchouaméni, Eduardo Camavinga, Arda Güler, Federico Valverde, Dean Huijsen, Carlos Espí y Yan Diomande. Cada uno lleva las prendas desde su propia personalidad, pero bajo un lenguaje común basado en líneas depuradas, una paleta sobria y una atención especial a los acabados.
En su primera edición, la campaña también incluyó representantes de los equipos femenino de fútbol y masculino de baloncesto, ampliando la idea de una elegancia que atraviesa distintas disciplinas, por ello se espera que este año también haya postales de ambas escuadras.
Entre las futbolistas que participarán están Athenea del Castillo, Lineth Beerensteyn y Maëlle Lakrar. Por el equipo de baloncesto estarán Mikael Jantunen, Olivier Sarr, Timothé Luwawu-Cabarrot y Damian Jones. Dentro de este grupo también formará parte la colombiana Linda Caicedo, quien fue protagonista del anuncio en el primer año de la colaboración.
Sastrería con sello propio
La colección se divide en dos líneas: Formal Wear, destinada a los compromisos que requieren una imagen más sofisticada, y Formal Travel, pensada para los desplazamientos. En la primera, el traje de la temporada anterior se mantiene como base, ahora acompañado por una camisa azul de rayas blancas y un abrigo de cachemira de la colección permanente de Louis Vuitton. La pieza incorpora una bufanda extraíble con el motivo Monogram, un detalle funcional que añade textura y carácter al conjunto.
Además, las prendas incluyen el escudo del Real Madrid, detalles de piel con la firma LV y etiquetas interiores con las iniciales de cada jugador. No se trata únicamente de adaptar un uniforme a la identidad del club, porque cada pieza incorpora señales particulares que la vinculan con cada personalidad.
La línea de viaje adopta un registro más relajado, sin abandonar los códigos de la maison. Su novedad principal es una chaqueta reversible de nailon: un lado presenta una superficie lisa, mientras el otro revela el Monogram característico de la firma. La acompañan un jersey azul marino, un polo beige, un cinturón reversible y una gorra en el mismo tono oscuro. La combinación permite alternar entre una estética discreta y otra en la que el sello de Louis Vuitton adquiere mayor protagonismo.
Los accesorios completan el guardarropa. El bolso Keepall, la maleta Horizon 55 y la mochila Christopher forman parte de la propuesta junto con un neceser y una funda para pasaporte. Las piezas incorporan las iniciales «RM», una banda en blanco y dorado inspirada en los colores del club y un colgante de cuero con su escudo.
Realeza fuera del campo
La expresión New Royalty conecta con la idea de que el prestigio no depende exclusivamente de un título, sino de la influencia cultural, la proyección internacional y la capacidad de convertir cada aparición en una imagen reconocible y única.
El blanco que engalana el uniforme del cuadro madrileño ha sido el fiel reflejo de la excelencia deportiva al ganar 15 Champions Leagues y 36 ligas de España, pero si a eso se le suma una línea visual orientada al lujo y a la elegancia, queda un club que marca tendencia en lo que tiene que ser la moda en el deporte, un enfoque que se fortaleció desde principios de los 2000, en línea con la llegada de David Beckham al Santiago Bernabéu.
