El municipio de Chaparral recibirá por primera vez la Feria Internacional del Café, un evento que reunirá compradores internacionales, productores, catadores, baristas y representantes del sector cafetero. Una experiencia que busca incentivar la caficultura e impulsar tanto la economía de los caficultores como la calidad con la que se produce el café en el departamento del Tolima.

Para este año, la feria tiene confirmados 45 compradores internacionales, 120 expositores de la región y una expectativa de más de 15.000 visitantes, tanto nacionales como extranjeros. Este evento promueve la formación de jóvenes cafeteros e incentiva la industrialización del café, buscando que la riqueza generada permanezca en las zonas productoras.
Durante la inauguración del evento en Bogotá participaron la gobernadora del Tolima, Adriana Matiz; el alcalde de Chaparral, Helver González; el senador Santiago Barreto; el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC), Germán Bahamón; y el director de la Misión de Verificación de la ONU en nuestro país, Miroslav Jenča.
“Admiramos lo que se hace en el Tolima bajo el liderazgo de la gobernadora, un ejemplo de cómo desarrollar la paz”, mencionó Jenča en su intervención.
Además, resaltó el impacto de la Escuela Regional del Café para la Juventud, al considerar que la formación de los jóvenes constituye una herramienta para construir desarrollo y estabilidad en el territorio.
“Deseo subrayar la iniciativa de una escuela de café para la juventud. Para desarrollarla se necesita seguridad y la ONU acompaña esas iniciativas”, aseguró.

Para el alcalde de Chaparral, esta es una oportunidad invaluable que enaltece la labor de los chaparralunos: “Es muy gratificante realizar por primera vez la Feria Internacional del Café en Chaparral. Es un gesto muy bonito que tuvo la gobernadora del Tolima con nosotros. Venimos preparando, capacitando y fortaleciendo el sector productivo cafetero para esta feria. Es una gran oportunidad que toca muchos sectores: el turismo, el transporte y el sector hotelero”.
En diálogo con este medio agregó que el principal beneficio será abrir nuevas oportunidades con clientes del exterior para los productores del municipio: “Es una oportunidad para que los caficultores puedan colocar en los mercados internacionales, a buenos precios, sus cafés, que se producen en el sur del Tolima de excelente calidad. Sentimos alegría, satisfacción, pero también muchísimo compromiso para hacer las cosas con toda la altura que merece la caficultura colombiana”.
A nivel económico, el alcalde aseguró que “la meta es sobrepasar los 72 dólares por libra (que se consiguieron en 2025) y que los compradores adquieran los cafés tolimenses. Esto obliga a la gente a seguir trabajando muy fuerte en la calidad, en el beneficio y en los procesos”.

Por su parte, el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón, señaló que la apuesta de la entidad es consolidar una línea comercial enfocada exclusivamente en cafés especiales. “Lo que hemos hecho desde el inicio es que la gerencia comercial de la Federación tenga una línea especializada en estos productos de calidad. Yo estuve en Líbano, en Planadas, ahora vamos para Chaparral y el año entrante va a ser Ibagué”, mencionó Bahamón en relación al histórico de las Ferias Internacionales del Café que se realizan desde 2023.
Escuela Regional del Café
Otro de los ejes del evento es la Escuela Regional del Café, una iniciativa de la FNC para que la Real Academia del Café y la Fundación Manuel Mejía encuentren su espacio y así formar nuevas generaciones de productores de manera gratuita en el departamento, con el fin de que los jóvenes aporten su granito de arena a la industria.
“Lo que buscamos es que existan puntos de contacto para transmitir conocimiento a cada uno de los jóvenes interesados”, mencionó en diálogo con SEMANA el gerente Bahamón.
Como ejemplo del valor que tiene la educación en las zonas cafeteras, la FNC convocó a Daisy Cristancho, una de las jóvenes formadas en la escuela, cuya historia fue destacada durante el lanzamiento de la feria, ya que es una mujer con visión reducida.
“Quería experimentar cómo sería trabajar con mis otros sentidos, darle protagonismo al oído y al olfato. Mi familia es cafetera y dije: ‘Voy a estudiar algo que tenga que ver con mi finca’. Estamos en un proceso de renovación para cambiar nuestras variedades de café. Yo les digo: ‘Hay que cambiar, hay que hacer fermentaciones, entonces estamos en ese proceso’”, comentó Cristancho.
Adicionalmente, señaló que su siguiente objetivo será crear una marca propia con enfoque social.

La importancia del café en Tolima
SEMANA consultó con la gobernadora Adriana Matiz sobre el impacto que tendrá la Feria Internacional del Café en el departamento y el municipio de Chaparral. Fue puntual al señalar que el Tolima produce 1,8 millones de sacos de café al año, siendo el tercer productor del país, y busca convertirse en el segundo mediante inversiones superiores a los 45.000 millones de pesos, fortaleciendo proyectos de industrialización, formación y agregación de valor que permitan que una mayor parte de la riqueza generada por el café permanezca en las regiones productoras.
Adicionalmente, como meta económica, el municipio espera ostentar el récord de la libra de café más costosa vendida en el historial de las ferias. Actualmente, el número más alto fue de 72 dólares en el evento de 2025.

Agenda de la Feria en 2026
Entre las actividades previstas para la feria figuran una rueda de negocios, subastas de cafés especiales, el Concurso Nacional Juvenil de Catación, competencias de baristas, una cátedra de café y el reconocimiento a los mejores lotes de alta especialidad.
La gobernadora confirmó que Chaparral contará con un dispositivo de seguridad especial integrado por más de 500 uniformados, apoyados con tecnología, incluido un sistema antidrones, para garantizar el desarrollo del evento y la tranquilidad de los más de 15.000 asistentes esperados.
Este evento confirma que el café continúa siendo uno de los principales motores económicos del Tolima y una de las actividades productivas con mayor impacto social en el departamento. Además de su importancia para miles de familias campesinas, la caficultura se ha convertido en una apuesta para generar valor agregado, fortalecer el turismo y abrir nuevos mercados para los productores de cafés especiales.
