América Latina y el Caribe deben mantenerse atentas a la inflación, que subirá al 4,2 % este año y al 4,1 % el año que viene, recomendó este martes la jefa economista del Fondo Monetario Internacional, Silvana Tenreyro.

El FMI calcula que la región bajará ligeramente su ritmo de crecimiento, con un impacto desigual de la crisis petrolera a causa de la guerra en Oriente Medio, según las nuevas perspectivas económicas mundiales publicadas con motivo de la asamblea general del Fondo, en Bangkok.
La proyección de crecimiento para la región es del 2,3 % este año (una caída de 0,1 porcentuales respecto a lo que calculaba en julio) y del 2,5 % en 2027.
“El consejo del Fondo es mantener la atención en la inflación”, declaró en rueda de prensa la nueva jefa economista.
Los responsables políticos y monetarios en la región deben asegurarse de “prevenir cualquier efecto secundario de este shock energético y de materias primas, tanto para los exportadores como también para los importadores”, añadió.

El aumento de los precios al consumidor ha sido en numerosos ciclos económicos el gran problema de América Latina, con países propensos a la hiperinflación, como Venezuela o Argentina.
El impacto de la guerra en Oriente Medio ha sido “bastante heterogéneo, dependiendo de la exposición de cada país a las materias primas”, agregó.
“La inteligencia artificial no ha sido hasta ahora un factor impulsor muy fuerte en la región”, a diferencia de otras regiones en desarollo, como Asia, o los países más avanzados, según comentó.
El Fondo prevé un crecimiento del 3,1 % a nivel mundial en 2026, ligeramente superior a lo que esperaba hace unos meses.
Uno de los países que experimentó un boom el año pasado, con un crecimiento del 4,5 %, fue Argentina, que ahora verá ralentizado su crecimiento al 2,1%.
“Dicho esto, esperamos que el crecimiento comience a recuperarse en el último trimestre de este año y que se fortalezca aún más en 2027 y 2028”, declaró en la rueda de prensa Petya Koeva, subdirectora del Departamento de Investigación del FMI.

“Parte de esa recuperación se debe a los términos de intercambio favorables, así como a la relajación de las condiciones financieras y al repunte de la inversión” en el país sudamericano, añadió.
Lo que viene para el mundo
El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó ligeramente el martes su previsión de crecimiento para la economía mundial en 2026, que ahora se sitúa en el 3,1 %, gracias al auge de la inteligencia artificial (IA), que amortigua el impacto de la guerra en Oriente Medio.
La revisión al alza de 0,1 puntos porcentuales para este año se debe ante todo al buen comportamiento de las economías avanzadas, especialmente las asiáticas, mientras que los países emergentes sufren el encarecimiento de los hidrocarburos.
“Dos fuerzas actúan sobre la economía: por un lado, el aumento de los precios de la energía, que provoca shocks de oferta negativos y refuerza la inflación; por otro, las inversiones, principalmente en inteligencia artificial, que generan un shock de demanda”, en opinión de la nueva economista jefe del FMI, Silvana Tenreyro.
“La economía mundial ha sido resiliente, pero esa resiliencia está llegando a su límite”, advirtió en rueda de prensa, durante la asamblea general del Fondo en Bangkok.
Las inversiones colosales en IA han impulsado al alza el crecimiento de varios países, en particular aquellos que producen semiconductores, como Taiwán, con un crecimiento económico estratosférico del 10,7 % previsto para este año.
Estados Unidos crecerá un 2,3 %, una previsión sin cambios respecto a julio, mientras que China crecerá un 4,5 % (-0,1).
Aunque sigue concentrada en algunas regiones, la aceleración de la IA “es lo que permite a la economía mundial mantener un crecimiento del 3%”, aseguró el lunes la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva.
*Con información de AFP.
