La Dijín de la Policía Nacional abatió en zona rural del municipio de San Alberto, en el departamento de Cesar, a Reinel Contreras Cañizares, alias Comando 60, presunto cabecilla armado de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).

Actualmente, tenía orden de captura vigente por delitos como terrorismo, homicidio, concierto para delinquir con fines de extorsión, tráfico de estupefacientes y desplazamiento forzado.
“Lideraba la expansión criminal de esta organización en el Catatumbo, donde disponía de aproximadamente 60 integrantes. Bajo su mando, las ACS consolidaban redes armadas para controlar territorios mediante la violencia, generando temor en las comunidades y afectando la presencia institucional en zonas estratégicas del país”, detalló la Policía.

Desde la Dijin de la Policía Nacional dieron a conocer que lideraba los enfrentamientos a sangre y fuego contra el Clan del Golfo, quienes también tienen fuerte injerencia en esta zona de Colombia.
“Durante sus 14 años de trayectoria criminal, Contreras Cañizares ocupó distintos roles dentro de estructuras armadas ilegales, iniciando en el grupo criminal Los Pelusos y posteriormente ascendiendo como cabecilla armada de las ACS”, indicó la institución.
En medio de este milimétrico operativo de la Policía, lograron decomisar una pistola Glock, dos proveedores, 130 cartuchos, dos teléfonos celulares y material de intendencia utilizado por esta estructura criminal.

“La neutralización de alias Comando 60 representa un golpe contundente contra una de las estructuras responsables de homicidios selectivos, amenazas y acciones terroristas dirigidas contra líderes sociales y defensores de derechos humanos en la región”, agregó la Dijin.
Este grupo armado ha generado tanto terror en el Caribe colombiano que en la Sierra Nevada murieron tres indígenas en medio de una confrontación violenta que sostuvieron las Autodefensas con el Clan del Golfo.

La Confederación Indígena Tayrona (CIT) denunció la grave situación humanitaria que actualmente enfrentan las comunidades indígenas de Serankwa y Dwanawimaku.
Según la organización, los enfrentamientos entre esos dos grupos ilegales se presentan desde el 17 de febrero. Sin embargo, se acrecentaron el viernes 6 y sábado 7 de marzo, previo a las elecciones.
Las Fuerzas Militares desplegaron operaciones, pero las comunidades sienten temor de ser asesinadas.
