En Barranquilla y los municipios del área metropolitana hay temor entre comerciantes, ciudadanos de a pie y hasta empresarios por los casos de extorsión que se han conocido por medio de las redes sociales y medios de comunicación.

Tras estas situaciones, SEMANA conversó con el capitán Manuel Otálvaro, subcomandante del Gaula de la Policía de Barranquilla, quien dio a conocer una radiografía detallada del delito que sigue mutando en la ciudad.
Además, el experimentado oficial del Gaula insiste en un punto clave: la denuncia ante las autoridades en medio de cualquier caso que se pueda llegar a registrar. La línea 165 funciona las 24 horas del día, al igual que el 123.

SEMANA: ¿Cuál es el panorama actual de la extorsión en Barranquilla y su área metropolitana?
Ct. Manuel Otálvaro (Ct. M. O.): Hemos logrado una reducción del 33 % en los casos de extorsión. Este resultado ha sido posible gracias a la activación temprana de las rutas de atención y a la denuncia oportuna de las víctimas. Cuando recibimos la información, desplegamos nuestras capacidades investigativas, como la búsqueda selectiva, la localización de números telefónicos y el análisis técnico para identificar casos de suplantación.
En muchos casos, los delincuentes se hacen pasar por familiares o por grupos al margen de la ley, pero nuestros analistas logran rastrear esas comunicaciones, incluso si provienen desde centros carcelarios. Esto nos permite bloquear líneas, desmentir amenazas y brindar tranquilidad a la ciudadanía, especialmente frente a extorsiones digitales. Los ubicamos con tecnología de punta con la que contamos.

SEMANA: ¿Qué recomendaciones o acciones están priorizando en zonas críticas de la ciudad?
(Ct. M. O.): Contamos con la línea nacional 165, atención presencial en nuestras oficinas, sala de triaje y patrullas en todos los distritos. Además, estamos fortaleciendo la prevención en zonas comerciales y barrios priorizados como El Silencio, La Paz, Ciudadela y municipios como Galapa.
También utilizamos redes sociales y canales digitales para informar a la ciudadanía y facilitar la denuncia. Nuestro objetivo es que las personas conozcan las rutas de atención y pierdan el miedo a reportar estos casos.

SEMANA: Muchas personas no denuncian por temor. ¿Cómo están enfrentando esa percepción ciudadana?
(Ct. M. O.): Estamos enfocados en mostrar resultados. A la fecha, llevamos 56 capturas por extorsión. Queremos que la ciudadanía entienda que cada denuncia es atendida y puede derivar en resultados concretos.
La denuncia comienza desde el primer contacto con nosotros, ya sea telefónico o presencial. A partir de ahí, activamos toda nuestra capacidad: ubicación de teléfonos, identificación de sospechosos y uso de cámaras de seguridad.
El mensaje es claro: la comunidad no está sola y denunciar es clave para combatir este delito.
SEMANA: ¿Cómo están enfrentando a las organizaciones criminales que generan temor en comerciantes y empresarios?
(Ct. M. O.): Tenemos identificadas las estructuras criminales y su distribución territorial, principalmente grupos como Los Pepes y Los Costeños. Analizamos sus modalidades de extorsión, que van desde panfletos hasta mensajes por WhatsApp.

Con esa información construimos mapas de calor que nos permiten identificar zonas críticas y focalizar la intervención. No abandonamos ningún caso; hacemos seguimiento hasta el final.
Además, cruzamos información entre víctimas para detectar si un mismo actor criminal está detrás de varios casos. Esto nos permite estructurar investigaciones sólidas que terminan en allanamientos, capturas en flagrancia o por orden judicial.

SEMANA: ¿Qué recomendaciones le da a la ciudadanía para evitar ser víctima de extorsión?
(Ct. M. O.): En los casos digitales, es fundamental proteger la información personal en redes sociales y restringir el acceso a datos sensibles. Hay que ser cuidadosos al compartir números telefónicos y verificar siempre la identidad de quienes solicitan servicios.
Para quienes realizan domicilios o servicios, recomendamos confirmar pagos antes de desplazarse, informar a familiares o a la Policía sobre el recorrido y evitar acudir a lugares desconocidos sin verificación previa.
Incluso, pueden alertar al CAI o al cuadrante sobre desplazamientos que generen sospecha. La prevención y la comunicación con las autoridades son clave para evitar caer en estas modalidades de extorsión.
