Tener un loro, una tortuga, un mono o una serpiente en casa no es una práctica inofensiva: en Colombia constituye una infracción al Código Nacional de Convivencia y un delito ambiental severamente sancionado. El artículo 101 de la Ley 1801 de 2016 contempla una multa de $ 466.908 y el decomiso del animal para quien mantenga especies silvestres en cautiverio.

Frente a este panorama, la Secretaría Distrital de Seguridad promueve campañas de prevención en las 20 localidades de Bogotá. En esta ciudad, en lo corrido de 2026, ya se han impuesto más de 300.000 comparendos por violar las normas de convivencia, sanciones que pueden cancelarse en el portal digital LICO.
Sin embargo, las consecuencias trascienden el ámbito administrativo y alcanzan el terreno penal. Con la Ley 2111 de 2021 se endurecieron las sanciones por delitos contra los recursos naturales.
El artículo 328 del Código Penal establece que apropiarse, capturar, transportar, comercializar o mantener en cautiverio animales silvestres o sus partes conlleva penas de cinco a 11 años de prisión y multas de hasta 76.000 millones de pesos. Esto implica que la posesión domiciliaria de fauna extraída de su entorno natural genera la apertura inmediata de un proceso judicial.
A la responsabilidad legal se suma el grave daño biológico y ecológico. Los animales en cautiverio sufren enfermedades, deformaciones físicas y trastornos de conducta que suelen privarlos de regresar a la naturaleza. Asimismo, su extracción altera de forma irreparable los ecosistemas al romper las cadenas alimenticias y frenar labores clave como la polinización, el control de plagas y la dispersión de semillas.

Para atender estos casos, la Secretaría Distrital de Ambiente dispone de un protocolo de rescate en la capital. Ante el hallazgo de un ejemplar silvestre, la ciudadanía debe observarlo a distancia sin manipularlo y reportar la situación a las líneas telefónicas de las autoridades ambientales como la Secretaría Distrital de Ambiente.
Si el animal no representa peligro y las autoridades lo autorizan, se puede trasladar de manera segura a la Oficina de Enlace de Fauna Silvestre en la Terminal de Transporte El Salitre. De lo contrario, se debe mantener la calma y esperar la llegada del equipo técnico especializado para realizar el rescate correspondiente.
