El cuerpo del periodista Mateo Pérez Rueda, asesinado por las disidencias del frente 36 de las Farc en Briceño, Antioquia, fue recuperado en zona boscosa de las veredas El Palmichal y El Hoyo este viernes, 8 de mayo, por una comisión humanitaria.
SEMANA logró confirmar que la comisión del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) recibió, acompañado del Ejército Nacional, el cadáver que ya está siendo trasladado a la sede de Medicina Legal en Medellín.
“Qué dolor esto. Duele la muerte de Mateo. Lo mató la paz total de Petro. Lo asesina el grupo criminal frente 36 de las Farc de alias Calarcá, quien tiene dos puestos: uno como cabecilla y otro como gestor de paz de Petro. Que pronto cese la horrible noche. Solidaridad con la familia de Mateo y con sus amigos”, dijo en su perfil de la red social X el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, al conocer la noticia.
Mateo, de 25 años y director del medio alternativo El Confidente, viajó desde su natal Yarumal, un municipio vecino de Briceño, para documentar la grave crisis humanitaria que sacude a esa población de cerca de 8.500 habitantes.
Tal y como lo informó SEMANA en su momento, el periodista contactó con un funcionario de la Alcaldía de Briceño para comentarle su propósito de ir a zona rural de los corregimientos Las Auras y Travesías y conocer de primera mano cómo la guerra tiene sometidos a sus pobladores.

Luego, tras ser advertido de la difícil situación de seguridad en la zona y de que los presidentes de Junta de Acción Comunal de la zona alertaran sobre el inminente riesgo, el joven se internó en su moto en el campo, sin casco, como lo exigen los ilegales.
Llamó desde la vereda El Palmichal al funcionario de la Alcaldía y posteriormente se perdió contacto de él.

Desde entonces, la Fundación Para la Libertad de Prensa (Flip), el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, y diferentes organismos pidieron a las disidencias información para establecer con certeza qué había pasado realmente con él.
Hasta este viernes que la comisión del CICR y la Defensoría del Pueblo, acompañados por el Ejército, llegaron hasta el lugar donde estaba el cadáver.
“Mateo se convirtió en una voz fundamental para la comunidad local. Informó y cubrió temas relacionados con corrupción administrativa, orden público, seguridad y política local en los municipios antioqueños de Yarumal, Briceño, Valdivia e Ituango, zonas afectadas por la violencia y el control armado de grupos ilegales”, dijo la Flip al lamentar su asesinato.
“Sus publicaciones visibilizaron problemáticas que afectan directamente a las comunidades y generaron una amplia interacción ciudadana. Por ello, Mateo enfrentó presiones legales, como tutelas y citaciones a conciliación por sus investigaciones sobre economías ilícitas vinculadas a actores armados”, añadió.

Las autoridades ofrecieron hasta 300 millones de pesos por alias Victor Chala, un disidente del frente 36 relacionado con el crimen.

