En un polémico auto, la magistrada Fabiola Márquez, del Consejo Nacional Electoral (CNE), silenció a SEMANA y, a través de una medida cautelar de urgencia, le prohibió a este medio de comunicación publicar nuevas encuestas de la firma AtlasIntel a menos de dos semanas de las elecciones presidenciales.

Fabio Humar, reconocido abogado, habló en El Debate de SEMANA acerca de este tema y advirtió que la magistrada podría haber actuado de manera ilegal con esta decisión que tomó unilateralmente.
“Yo creo que uno no debe criminalizar la función de los servidores públicos a toda hora porque siempre hay márgenes de discrecionalidad, pero aquí hay dos elementos: uno de forma y uno de fondo”, señaló.

El más preocupante, de acuerdo con él, es el de fondo, que hace referencia al contenido que tiene el auto y más precisamente a la orden, ya que la considera “abiertamente ilegal” y hasta la califica de censura.

“La censura está prohibida de cualquier manera; esta no admite interpretaciones ni matices. La Constitución dice que no puede haber censura, punto final de la discusión”, manifestó.

Asimismo, hizo referencia a que existe un contrasentido jurídico cuando desde el CNE se indica que no hay ninguna encuestadora sancionada, pero se advierte que publicar una encuesta puede llegar a ser ilegal.
Por lo mismo, apuntó que no existe en este caso ninguna coherencia jurídica. “Cuando la magistrada emite ese tipo de órdenes, pues yo creo que sí se está extralimitando en sus funciones, naturalmente”, dijo.

A esto se suma que Márquez no habría sometido la medida cautelar a la discusión y votación de la Sala Plena de ese tribunal, lo que aumentaría la posible irregularidad de su actuación. “A mí la forma también me parece que nos debe importar, hay que atenderla”, apuntó.

“Pero lo importante es lo que es de fondo y que un funcionario público crea que por alguna razón, la que sea, puede sancionar a una publicación diciéndole que en sus páginas no emita un contenido de esta naturaleza”, agregó.

En ese sentido, Humar enfatizó que este puede ser un “precedente muy peligroso” para una democracia, pues en estos momentos se toma la decisión en contra de una encuesta, pero en un futuro lo mismo podría ocurrir con otros asuntos como la salud, la religión, el sexo, entre otros.
“Eso abre un boquete muy complicado y es una tiranía que ya está superada en todos los lugares del planeta. Esta discusión ya se dio y particularmente costó mucha sangre en el mundo, que la gente tenga libertad de leer y ver lo que quiera”, manifestó.

Por todo esto, afirmó que considera que el auto de la magistrada es “ilegal” y, por lo mismo, tiene que ser revocado.
