Con el uso, la plancha puede acumular residuos de fibras, manchas y depósitos minerales tanto en la suela como en los orificios de vapor, lo que podría afectar su funcionamiento y dejar marcas en la ropa. Aunque su uso ha disminuido con el paso de los años, este electrodoméstico continúa siendo útil para eliminar las arrugas de prendas, cortinas, manteles y fundas.

Frente a esta problemática, es importante realizar una limpieza periódica y evitar productos abrasivos que puedan dañar su revestimiento. Mantenerla limpia y en buenas condiciones permite prolongar su vida útil y garantizar un mejor funcionamiento durante más tiempo.
¿Cómo limpiar una plancha de vapor?
De acuerdo con la información compartida en el blog WikiHow, una preparación podría servir para limpiar la suela de la plancha. Una mezcla con partes iguales de sal de mesa y vinagre blanco destilado funciona como un abrasivo suave que ayuda a desprender residuos y acumulaciones difíciles, especialmente cuando la superficie presenta manchas de quemado.

La pasta debe aplicarse sobre la suela del aparato con ayuda de un paño suave y húmedo, realizando movimientos delicados para evitar rayones. Después, es necesario retirar los restos de la mezcla y repetir el procedimiento las veces que sea necesario hasta eliminar la suciedad.
También es importante prestar atención a los orificios por donde sale el vapor, ya que pueden obstruirse por los minerales presentes en el agua. Para retirar los residuos visibles, el sitio web recomienda utilizar elementos suaves, como un cepillo de dientes, un hisopo de algodón o un mondadientes, procurando no ejercer demasiada presión.

En caso de que la plancha tenga una suela sin recubrimiento antiadherente, también puede recurrirse a un limpiador comercial específico para este tipo de electrodomésticos. Los productos abrasivos deben considerarse únicamente como último recurso y utilizarse con precaución para evitar daños en la superficie.
