Antes de pensar en viajar al espacio, los científicos necesitan comprender cómo respondería el cuerpo humano a largos periodos de aislamiento y confinamiento. Por eso, la NASA desarrolla misiones simuladas en la Tierra que permiten preparar futuras expediciones.

El espacio es uno de los mayores enigmas para la humanidad. No solo despierta la curiosidad de millones de personas, sino que también concentra buena parte de los esfuerzos de la comunidad científica, que busca resolver los misterios que aún rodean al universo. En ese contexto, la Luna y Marte se han convertido en dos de los principales objetos de estudio.
Aunque ambos cuerpos celestes son muy distintos, comparten una característica que los hace fundamentales para la investigación: podrían ayudar a responder algunas de las preguntas más importantes sobre el origen del sistema solar, la evolución de los planetas e, incluso, sobre la posibilidad de que exista o haya existido vida fuera de la Tierra.
Con ese propósito, la NASA abrió una convocatoria para seleccionar voluntarios que participen en una misión análoga de exploración lunar y marciana. A partir de agosto de 2027, los participantes vivirán durante un año en aislamiento en el Centro Espacial Johnson, en Houston, donde simularán un viaje interplanetario, realizarán operaciones sobre la superficie de otro planeta y llevarán a cabo caminatas espaciales.

¿Cómo participar?
La convocatoria está dirigida a ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes legales. Los aspirantes deben tener entre 30 y 55 años —aunque podrán evaluarse algunas excepciones—, medir menos de 1,88 metros, dominar el inglés y estar disponibles para participar durante aproximadamente 14 meses.
Además, deberán superar exámenes físicos y psicológicos, demostrar sólidas habilidades técnicas, no presentar restricciones alimentarias ni antecedentes de sonambulismo o consumo de medicamentos para dormir.
También se requiere contar con una licenciatura en áreas STEM, como ingeniería, ciencias biológicas, ciencias físicas o matemáticas. Los estudios de posgrado o la experiencia militar podrán compensar parte de la experiencia exigida.
La misión estará integrada por cuatro participantes, quienes recibirán una compensación económica por su participación. Las personas interesadas pueden postularse a través de la página oficial de la agencia espacial.
Así será el voluntariado para simular un viaje a la Luna o Marte
Para recrear las condiciones de una misión espacial, utilizarán varias plataformas de simulación. Entre ellas se encuentra un vehículo de tránsito basado en el hábitat HERA, equipado con espacios de trabajo, áreas de descanso, dormitorios y módulos de higiene.

La misión también contará con un hábitat de superficie impreso en 3D que recrea la vida en otro planeta. Este espacio dispone de camarotes, sala común, área de cultivo, cocina, enfermería, baños y una zona destinada a practicar caminatas espaciales simuladas.
Como parte de las actividades, los participantes podrán utilizar un módulo explorador para realizar desplazamientos hacia regiones alejadas del hábitat principal, reproduciendo escenarios similares a los que enfrentarían en futuras expediciones.
Con esta iniciativa, la NASA busca poner a prueba tecnologías, equipos, protocolos y sistemas que permitan proteger la salud, la seguridad y el desempeño de las tripulaciones durante misiones espaciales de larga duración.
