El departamento de Boyacá, ubicado en la región Andina de Colombia, ofrece a sus visitantes pueblos coloniales, paisajes de montaña, gastronomía, termales y naturaleza.
Adicionalmente, tiene una identidad cultural bastante marcada: arquitectura en piedra y adobe, tradiciones campesinas, herencia indígena y algunos de los escenarios más importantes de la historia de la independencia de Colombia.
Uno de sus municipios es Tinjacá, ubicado a 48 kilómetros de Tunja, aproximadamente a una hora de distancia en vehículo.
De acuerdo con el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr Boyacá), esta población es considerada como una de las que tiene el mejor clima en el departamento. “Las condiciones ambientales que ofrece son muy agradables”, señala.

Inicialmente, era llamado Tunjacá y sus habitantes estaban dedicados a elaborar objetos en barro, fique, tagua y atocha, antes de la llegada de los españoles. La fundación española se produjo en el año de 1556 y, posteriormente, fue elevado a parroquia en 1660. En 1847 la Gobernación de la provincia de Tunja dictó el cambio de su antiguo nombre por el de Tinjacá.

El municipio es también reconocido en la región por su tradición en la elaboración de ollas y diversos objetos de barro.
“Sus artesanías son apreciadas por visitantes nacionales y extranjeros, dada la calidad de los productos al igual que la destreza y creatividad para fabricarlos. Son célebres, además, las miniaturas hechas en marfil vegetal, como se le conoce a la tagua en Europa”, agrega Situr.
Economía
El territorio es bañado por el río Tinjacá, el cual lleva sus aguas al río Suárez, en Barbosa (Santander).
En materia económica, los principales cultivos son de durazno, arveja, cebolla cabezona y fríjol. La ganadería y la extracción de hierro son otras actividades relevantes.

Sitios de interés
Entre los sitios de interés del municipio se encuentra el Centro Artesanal de la Tagua, “un escenario donde se pueden ver y adquirir los variados trabajos creados por los artistas de este material, entre los que se destacan juguetes, tableros de ajedrez, figuras decorativas y efigies religiosa”.
“También está el parque principal, rodeado de calles adoquinadas, la parroquia de San Blas, las Piedras de San Pedro y diversas construcciones coloniales adecuadas como estancia para visitantes”, agrega Situr.
En relación con festividades las más destacadas son las que se celebran el honor a San Blas.
