Boyacá es una región que ha ganado gran relevancia en el mapa turístico de Colombia. Sus bellos paisajes, la calidez de su gente, su riqueza cultural e histórica y su gastronomía hacen de este destino uno de los imperdibles para pasar unos días de vacaciones.

Uno de sus atractivos son sus preparaciones típicas que reflejan la historia, las tradiciones campesinas y la riqueza agrícola del departamento. Muchos de sus platos se preparan con ingredientes cultivados en la región, como papa, maíz, habas y diferentes carnes, lo que les permite a los visitantes conocer parte de la identidad boyacense a través de sus sabores.
Además, cada municipio tiene preparaciones y productos que enriquecen la experiencia gastronómica. Platos como el cuchuco de trigo, el cocido boyacense, la mazamorra chiquita, la fritanga, las arepas, los amasijos y el cordero asado, junto con bebidas y dulces tradicionales, complementan una oferta que resulta única y especial.

Precisamente uno de esos platos que llaman la atención son las costillas de cordero asado, que no se consiguen en todo lado, pero que hay un sitio donde, sin duda, los viajeros pueden degustar esta delicia.
Se trata de Tuta, un pequeño municipio ubicado a solo media hora de Tunja, capital del departamento. El Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr) indica que, junto con la sopa de creadillas con arveja y la carne de chivo, allí las mencionadas costillas son las mejores en la región, de acuerdo con lo que dicen los expertos.

La razón de su sabrosura se relaciona mucho con el método de cocción, que se hace lento a la leña o al carbón, resaltando el sabor natural de la carne y logrando una textura suave por dentro y dorada por fuera. La receta refleja la herencia culinaria y la sazón ancestral transmitida de generación en generación por los habitantes de esta zona.
¿Cuáles son los atractivos de Tuta?
Tuta se caracteriza por ser un municipio tranquilo y lleno de tradición, rodeado por verdes paisajes. Uno de los sitios de interés es la Parroquia Santa Rita de Casio, una construcción que combina elementos de estilo barroco y detalles coloniales, destacando una imponente fachada de tres cuerpos y altares tallados.

De acuerdo con los datos de Situr, en este municipio los planes de naturaleza están a la orden del día, debido a que las estribaciones de la cordillera de los Andes dan forma a varios accidentes geográficos, entre ellos los cerros de Los Gallinazos, El Alto de Bolívar, La Peña Morada, El Petaquero, La Peña Rucia, El Boquerón y Gínua.
Este último es uno de los puntos de interés del municipio, pues con sus más de 2.700 metros sobre el nivel del mar, desde allí es posible contemplar el altiplano central de Boyacá y se encuentra el centro turístico Santa Rita de Casia.
Otros sitios que pueden hacer parte del recorrido para quienes disfrutan de la naturaleza son el Chorro Aguacaliente y las piedras que conservan grabados atribuidos a los muiscas.
