El departamento de Boyacá es uno de los destinos turísticos más atractivos de Colombia por su combinación de historia, cultura, naturaleza y gastronomía.

Muchos de sus municipios se destacan por su arquitectura colonial, calles empedradas y artesanías, mientras que lugares como el Lago de Tota, el Páramo de Ocetá y el Parque Nacional Natural El Cocuy ofrecen paisajes ideales para el ecoturismo y el senderismo.
Uno de estos pueblos es Páez, ubicado a 103 kilómetros de Tunja.
Su nombre se dio en honor del prócer de la independencia venezolana José Antonio Páez, conocido en la época como el León de Apure por su heroísmo en los Llanos orientales, según señala el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr Boyacá).
Inicialmente, el municipio fue un caserío denominado La Fragua. Posteriormente, tomó el nombre del prócer venezolano porque se dice que pasó por sus tierras y herró allí sus caballos.
En otro hecho histórico relevante, en la época de la violencia partidista, a mediados del siglo XX, el casco urbano fue destruido y reconstruido en 1962.

Geografía
Páez está ubicado en la cordillera Oriental, sobre una ladera muy próxima a las márgenes del río Lengupá, que lo separa de Miraflores y del río Upía.
Las actividades económicas de los habitantes del municipio están relacionadas con la agricultura y la ganadería.
“Aunque gran parte del territorio se encuentra rodeado por formaciones montañosas del piedemonte llanero, factor que dificulta en algo las condiciones para el desarrollo agrícola, existen cultivos de maíz, plátano, yuca, papa, trigo, cebada y cítricos, que los campesinos comercializan en la región, en paralelo con la venta de carne y leche”, explica Situr Boyacá.

Sobre su arquitectura se destacan las edificaciones en ladrillo dos y tres pisos, las cuales se abren paso en medio de laderas. Su parque principal está recubierto de coloridos jardines, “con senderos muy bien trazados y adoquinados, en el cual se busca promover el arte y la cultura local”.
Entre los principales atractivos naturales se encuentran las cascadas de Caracoles Bajo, las playas de sus ríos Upía y Lenguapá, la vereda Minchos y sus cultivos de frutas, y el Cerro del Cantor, “un escenario propicio para los amantes del senderismo y el turismo ecológico”.
En relación con sus principales eventos, resaltan actividades como la feria ganadera, donde se llevan a cabo el concurso de tomadores de leche y el carnaval Alegría del Verano. En él, turistas y lugareños bailan y se divierten con la música de agrupaciones boyacenses y llaneras.
