Luego de conocerse en el campo local los resultados del primer trimestre de la economía, a menos de dos semanas de las elecciones en Colombia y ante las expectativas del desarrollo del conflicto en Oriente Medio, el dólar en Colombia abrió este martes por encima de los 3.800 pesos.
La divisa abrió la jornada en 3.805 pesos frente a la tasa representativa del mercado que para hoy se situó en 3.796,78 pesos.
De acuerdo con un informe del Diario Financiero de Chile, el mercado sostiene su atención a la espera de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán. “El petróleo pone freno a sus alzas, ayudando a estabilizar a los bonos, después de que Donald Trump suspendiera el reinicio de ataques contra Irán. Según el presidente estadounidense, aliados del Golfo Pérsico pidieron más tiempo para alcanzar un acuerdo y Teherán habría presentado una contrapropuesta”, señala el análisis.
Sin embargo, aunque Trump aseguró que “hay una gran posibilidad” de alcanzar un acuerdo satisfactorio que impediría que Irán desarrolle un arma nuclear, reportes que citan fuentes estadounidenses señalan que las demandas del régimen iraní siguen siendo inaceptables, dice el medio austral.
A la apertura de los mercados, a pesar de que el petróleo retrocede más de un 1 %, la referencia Brent se mantiene por encima de 110 dólares por barril y la WTI cotiza en 107,50 dólares. Según advierte el medio chileno, el dólar empezó “operando plano” y las tasas de los bonos del Tesoro se estabilizan, pero en sus niveles más altos en décadas. “En el caso de los papeles del Tesoro, la tasa a 10 años se ubica en un 4,61 % y la de 30 años en un 5,15 %, sus niveles más altos desde 2007”, advierte.

Una encuesta de Bank of America a los gestores de fondos, realizada entre el 8 y el 14 de mayo y citada por el Diario Financiero, reveló que el 50 % está sobreponderado en acciones, lo que supone un salto desde el 13 % del mes anterior y uno de los niveles de optimismo más altos desde enero de 2022, dado el buen rendimiento de las empresas. Cuatro de cada diez reconocen que hay un alto riesgo inflacionario de efectos de segunda vuelta, un 66 % cree que el cierre del estrecho de Ormuz terminará dentro de unos meses y casi el mismo porcentaje espera que la tasa de los bonos del Tesoro a 30 años alcance el 6 %, en el que sería su nivel más alto desde 1999.
En el campo local, y a cerca de dos semanas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, el pasado viernes el DANE reveló el dato del PIB del país en el primer trimestre del año, que tuvo un crecimiento de 2,2 % anual, en línea con el desempeño del consumo privado y público.

Como advierte un análisis de Bancolombia, el resultado tiene un sesgo negativo: el dato se ubicó por debajo de las expectativas del consenso y del crecimiento potencial trimestral. “El dato sorprendió a la baja a los analistas, pues el consenso del mercado lo estimaba en un 2,6 %. Estas cifras apuntan a un posible estancamiento en la actividad económica durante los próximos trimestres”, señala este informe.
Agrega que el consumo privado sigue siendo el principal motor de crecimiento económico del país, en línea con lo observado en trimestres recientes. No obstante, Bancolombia advierte que las cifras confirmaron algunas señales de agotamiento, posiblemente como respuesta al escenario de mayores tasas de interés.
Por su parte, el gasto público fue el componente más sólido de la demanda interna al inicio del año, lo que estuvo explicado por una mayor ejecución presupuestal, un incremento en la contratación pública y aumentos en la remuneración de distintos órganos gubernamentales.

Mientras tanto, la inversión fija registró un crecimiento anual de un 3,7 %, favorecida por la apreciación del peso colombiano durante el primer trimestre, lo que habría incentivado la adquisición de maquinaria y equipo.
El informe señala que las cifras muestran que los patrones de gasto de los hogares se han sesgado hacia los bienes durables importados. La industria, las actividades financieras, el entretenimiento y la administración pública fueron los más dinámicos en el trimestre. En contraste, la construcción y la agricultura se contrajeron.
Ya algunos analistas han anticipado un sesgo a la baja en sus proyecciones de crecimiento para el 2026, que estarían por debajo de 3 %.
El pasado viernes, antes del puente festivo, la tasa de cambio cerró la jornada 17,49 pesos por encima del cierre previo. Durante la sesión, el peso colombiano experimentó un comportamiento mayormente bajista, pero con amplia volatilidad. De este modo, el mínimo fue de 3.776,50 pesos, el máximo fue de 3.820 y cerró en 3.800,99 pesos.
La perspectiva para el peso colombiano sigue alineada con una tendencia de amplia volatilidad, lo que soportaría niveles cercanos a los 3.728 pesos en el segundo trimestre de 2026, puntualiza Bancolombia.
