La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) prepara nuevas medidas regulatorias para fortalecer la confiabilidad energética del país ante la posible llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026, un escenario que podría aumentar la presión sobre el sistema eléctrico colombiano.

Según la entidad, los análisis climáticos más recientes muestran señales de una transición hacia condiciones asociadas a El Niño, con probabilidades de persistencia durante la segunda mitad del año.
Frente a este panorama, la CREG decidió avanzar en herramientas orientadas a aumentar la disponibilidad de energía y reducir riesgos para el Sistema Interconectado Nacional (SIN).
La entidad anunció la publicación para consulta pública de varios proyectos regulatorios que incluyen tres medidas permanentes y dos mecanismos de activación temporal, diseñados para responder ante escenarios de estrés energético derivados de condiciones hidrológicas críticas.
Una de las principales propuestas contempla la habilitación temporal para que plantas de generación no despachadas centralmente, autogeneradores y cogeneradores puedan entregar excedentes adicionales de energía al sistema de manera ágil y temporal.

El objetivo es ampliar la oferta disponible en caso de contingencias relacionadas con reducción de lluvias o caída en niveles de embalses.

La CREG también propuso flexibilizar temporalmente algunos requisitos para facilitar la entrada en pruebas de nuevos proyectos de generación y ampliaciones que aún no han iniciado operación comercial, permitiendo que puedan aportar energía durante periodos de riesgo para la confiabilidad del sistema.
Otra de las medidas plantea suspender temporalmente compromisos mínimos de consumo para usuarios no regulados conectados al Sistema de Transmisión Nacional, buscando mayor flexibilidad operativa durante eventuales periodos de activación.
En paralelo, la entidad incluyó una medida adicional enfocada en garantizar el suministro energético durante el mantenimiento de la planta de regasificación de gas importado en la Costa Caribe, infraestructura clave para respaldar parte de la generación térmica del país.
La quinta medida está relacionada con mecanismos de respuesta de la demanda dentro del mercado de corto plazo o bolsa de energía. Bajo este esquema, usuarios podrían reducir voluntariamente su consumo eléctrico y recibir remuneración económica por contribuir a disminuir presión sobre el sistema durante momentos críticos.
La CREG aclaró que las medidas solo entrarían en vigencia si los análisis técnicos confirman riesgos para el suministro confiable de energía asociados a condiciones hidrológicas adversas. En caso de activación, la entidad lo comunicaría oficialmente mediante circular.

Los proyectos regulatorios permanecerán en consulta pública durante diez días hábiles para recibir observaciones de empresas, usuarios y agentes del sector energético.
El debate toma relevancia en un contexto donde Colombia todavía mantiene alta dependencia de generación hidroeléctrica, haciendo que fenómenos climáticos como El Niño continúen representando uno de los principales riesgos para estabilidad tarifaria, disponibilidad energética y seguridad del sistema eléctrico nacional.
