Rafael Álvarez dejará a finales de noviembre el cargo de CEO de Alquería, posición que ocupó durante los últimos siete años, para iniciar una nueva etapa en su carrera profesional.

Durante su gestión, la compañía atravesó una transformación de su negocio y alcanzó importantes resultados. En 2025, Alquería registró ingresos cercanos a los $ 2 billones, con lo que duplicó en cinco años el tamaño del negocio.
Uno de los principales cambios fue la diversificación de su portafolio, con un mayor impulso a categorías como quesos, yogures, avenas, bebidas lácteas, cremas de leche, arequipe y snacks. Además, fortaleció marcas como Del Vecchio, Freskaleche y Vitad.
Actualmente, más del 40 % de las ventas de la compañía proviene de categorías diferentes a la leche, reflejando su evolución hacia un negocio de alimentos más amplio y multicategoría.

Carlos Enrique Cavelier, presidente ejecutivo de la Junta Directiva y Coordinador de Sueños de Alquería, destacó que “la Junta Directiva y los accionistas le agradecemos de corazón su entrega, su liderazgo y la manera en que asumió este reto. Nos deja una compañía más sólida, con grandes capacidades y con una enorme confianza en lo que viene. Rafael seguirá siendo parte importante de la historia de Alquería y le deseamos todo lo mejor en esta nueva etapa de su vida profesional”.
La estrategia de la compañía se mantiene y la operación continuará con normalidad. La junta directiva adelanta el proceso para definir al sucesor y comunicará oportunamente los avances.
