Israel criticó el viernes la concesión del Premio Nobel de la Paz a la jurista Navi Pillay, afirmando que legitimaba el “odio contra Israel” y que el propagandista nazi Joseph Goebbels debía estar “aplaudiendo desde el infierno”.
Pillay presidió la Comisión de Investigación Internacional Independiente de la ONU sobre los territorios palestinos, que no habla en nombre del organismo mundial y que el año pasado concluyó que Israel cometió un “genocidio” en Gaza.

“Si existiera un premio a las mentiras, el odio y los libelos de sangre, Navi Pillay no solo sería una candidata; sería la favorita indiscutible”, dijo el Ministerio de Exteriores israelí, que ha apuntó que “su papel en la incesante demonización de Israel, motivada por intereses políticos, y en la promoción de la ‘genomentirosa’ narrativa del genocidio (en la Franja de Gaza) es más que elocuente”.

Así, subrayó en un mensaje en redes sociales que “conceder el Premio Nobel de la Paz a Pillay no supone un reconocimiento a la justicia”, sino “una instrumentalización grotesca de un galardón para legitimar el odio y los prejuicios contra Israel”. “Ahora que el Comité Nobel ha premiado la mayor mentira del siglo XXI, sin duda Joseph Goebbels está aplaudiendo desde el infierno”, dijo el funcionario.
De hecho, el presidente del Comité Noruego del Nobel, Jorgen Watne Frydnes, destacó durante el anuncio que “el Premio Nobel de la Paz 2026 es para una persona cuya excepcional valentía e integridad han encabezado el camino hacia un orden legal internacional más exhaustivo”, antes de destacar la labor de Pillay a la hora de avanzar para que los responsables de “crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio” sean llevados ante los tribunales.

Pillay, nacida en Sudáfrica, inició su labor como abogada defensora del líder contra el apartheid, Nelson Mandela, tras lo que ha sido magistrada del Tribunal Supremo de Sudáfrica, del Tribunal Penal Internacional para Ruanda y jueza del propio TPI entre 2003 y 2008, además de ser Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014.

En la actualidad, es jueza ad hoc en el caso que juzga a Birmania por acusaciones de genocidio contra la minoría musulmana rohingya en el estado de Rajine.
La jueza sudafricana dedicó el viernes su galardón “a todos los supervivientes de crímenes internacionales”, dijo la jurista de 85 años desde el histórico tribunal de Nuremberg, donde fueron juzgados los dirigentes nazis tras la Segunda Guerra Mundial.
*Con información de Europa Press.
