Conmoción en el corregimiento San Antonio de los Caballeros, municipio de Florida, suroriente del departamento del Valle del Cauca, luego de que esta mañana de miércoles 13 de mayo fueran hallados dos cuerpos sin vida al interior de una casa.
Se trata de Miraida Ordóñez Ortiz y su hijo Camilo Alejandro Meneses Ordóñez, de 11 años, quienes habían sido reportados como desaparecidos desde el pasado 19 de abril.

El hallazgo de la mujer y su hijo se produjo en el patio de la casa en la que residían. Los fuertes olores que empezaron a emanar los dos cuerpos fueron clave para poder dar con el paradero de estas personas que habían sido enterradas en ese lugar.
Sumado al hallazgo, el medio regional El País de Cali informó que la pareja sentimental de la mujer fue encontrada sin vida en la vereda Palmichal, zona rural del municipio de Santander de Quilichao, norte del Cauca.
Se trata de un hombre identificado como Marco Antonio Ramírez Alzate, de 26 años, quien —según El País— presenta una herida de arma de fuego tipo escopeta.
Personas cercanas le dijeron al medio citado anteriormente que Ramírez, al parecer, venía presentado cuadros de depresión y ansiedad.

“El muchacho era oriundo de la población de Suárez, Cauca, además reconocido comerciante del municipio de Santander de Quilichao, donde era ampliamente conocido porque su padre le dejó una serie de bienes y negocios que él sacó adelante legalmente. Lastimosamente, al muchacho no se sabe qué le pasó, empezó a tener cuadros de depresión, ansiedad y problemas con la esposa, madre del pequeño, quien era su hijastro”, dijeron algunas personas conocidas del hombre, según reportó El País.
Por ahora, serán las autoridades judiciales las que establezcan las causas puntuales de la muerte del niño de 11 años, su mamá y la pareja sentimental de esta.
