Durante más de dos años, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, ha sostenido pulsos constantes con el presidente Gustavo Petro, lo que lo ha elevado a ser uno de los más férreos críticos de las decisiones del mandatario nacional. La salud, los proyectos de infraestructura, los acueductos públicos, las ayudas para los adultos mayores, Hidroituango, la destinación de recursos para las regiones y la seguridad han sido batallas constantes, y el gobernador ha celebrado más de una victoria.
La más reciente fue el viernes 24 de abril cuando el Tribunal Administrativo de Antioquia le puso freno a la intervención que el Gobierno Petro había ordenado de la EPS Savia Salud. Esa entidad agrupa 1,7 millones de usuarios del régimen subsidiado, es decir, la población más vulnerable del departamento, y desde 2023 había sido intervenida.
A partir de ese momento, Andrés Julián Rendón; Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, y Comfama buscaron tumbar la resolución que les arrebató el control de esa entidad, sumida en deudas y con un patrimonio negativo de 572.000 millones de pesos, calculado para ese entonces.

Sin embargo, la decisión del tribunal significó un respiro para el gobernador, quien sostiene que en manos del Gobierno Petro la crisis se agudizó y esa millonaria cifra se triplicó: ahora, el patrimonio negativo de Savia Salud llega a cerca de 1,5 billones, lo que implica un deterioro de 264 por ciento desde que fue intervenida.

“Desde el primer día lo dijimos: se tomaron Savia Salud de manera ilegal, arbitraria y con fines políticos. Para mejorar la salud de los colombianos, no había que acabarla. Y, para colmo, hoy Petro nombra como superintendente de Salud a un imputado por corrupción. Eso lo dice todo”, le dijo el mandatario a SEMANA.
“Es difícil saber con qué nos vamos a encontrar. Ignoramos el estado real de la entidad y su deterioro después de casi tres años de intervención del Gobierno Petro”, agregó. Pero esa es solo una de las victorias cantadas por el mandatario. Otra es la del túnel del Toyo, un proyecto de infraestructura con el que el departamento espera poner a los antioqueños a cuatro horas del mar de Urabá, pero al que el Gobierno central dejó de lado.

Para poder terminar las obras que la nación cedió, el gobernador se unió con el alcalde de Medellín y ambos dispusieron los recursos para sacarlas adelante. En junio de 2025, cuando el proyecto parecía enredarse, el gobernador y el alcalde anunciaron la finalización de los trabajos de revestimiento del túnel 17, el más largo de América.
“Una vez más, los antioqueños nos echamos al hombro las causas difíciles. Aquí hay un esfuerzo superior a los 2,7 billones de pesos entre la Gobernación y el Distrito. Antioquia y su corazón, la capital Medellín, cumplieron con el compromiso pactado en este tramo, que estaba bajo nuestra responsabilidad”, dijo Andrés Julián.

Sin embargo, esa pelea aún no estaba terminada. Al proyecto le faltaba la instalación de los equipos electromecánicos para darle vida a la megaobra y apenas el pasado 9 de abril el Invías anunció el tras de materiales tecnológicos e insumos a la zona para poder iluminar la excavación.
De esta manera, se logró realizar un inventario del estado del túnel y sus galerías y dar un paso importante frente a ese megaproyecto que ha jalonado Antioquia. Hoy desde la Gobernación consideran que el avance de obras civiles está en un ciento por ciento y se ve cada vez más cerca la puesta a punto de esa vía, que va de Giraldo hasta Cañasgordas, y está compuesta por siete túneles (incluyendo el del Toyo, de 9,7 kilómetros), 17 puentes y 4,4 kilómetros de vía.

Ese mismo camino ha tenido que sortear el gobernador con proyectos como Mi Casa Antioquia Ya, una alternativa creada en el departamento a fin de que 3.500 familias que vieron finalizar el apoyo de Mi Casa Ya, del Gobierno nacional, pudieran llegar al cierre financiero para la adquisición de vivienda.
