El Gobierno de Gustavo Petro quiere dejar una nueva reforma tributaria o ley de financiamiento como herencia para la administración de Abelardo De La Espriella, pese a que el próximo presidente no tiene, por lo pronto, ese asunto en sus planes.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, confirmó que el próximo 20 de julio radicarán un proyecto de ley en ese sentido, apenas dos semanas antes de que Petro deje la Casa de Nariño. El contenido de ese articulado aún no se ha hecho oficial.

“Nosotros vamos a presentar el próximo 20 de julio una propuesta de ley de financiamiento con el propósito de que mejoren los ingresos para el Estado, con el objetivo de garantizar la estabilidad fiscal del país. Obviamente, estas cifras y estos detalles los vamos a compartir en la relativa comisión de empalme del Ministerio de Hacienda”, manifestó Ávila.
El ministro de Hacienda protagonizó la primera discordia del empalme con el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, a quien señaló de estar llevando a esa reunión “titulares de prensa” sin información clara sobre cómo están las cuentas del Estado. El encargado de la cartera económica insiste en que se necesita una reforma tributaria para dejar financiados los programas que impulsó la administración saliente.

“Como parte de la responsabilidad financiera y fiscal que tiene el actual Gobierno, vamos a dejar una señal al Congreso de la República en el sentido de que, para asegurar el equilibrio fiscal del año 2026 y de los siguientes años, es necesario hacer una ley de financiamiento o reforma tributaria que garantice los ingresos que el Gobierno no ha tenido para dar continuidad a los programas. Ellos el 7 de agosto pueden tomar la decisión de si desconocen, adoptan o acompañan la propuesta de reforma que les vamos a sugerir”, expresó Ávila.
La discusión de la nueva reforma tributaria estará en manos del Congreso que tomará posesión el 20 de julio; el Pacto Histórico será la bancada mayoritaria en el Senado y la Cámara.
