Hay escándalo en el país por cuenta de la rumba que tuvieron los reclusos que salieron en el ‘tarimazo’ con el presidente Gustavo Petro en junio de 2025.
Aparte de salir en tarima con el jefe de Estado y tras la denuncia de los privilegios con los que cuentan en prisión, ahora se suma que llevaron a la cárcel de Itagüí al cantante vallenato Nelson Velásquez para que les cantara. Un concierto privado, en compañía de sus familiares y en un día en el que solo ellos pueden recibir visitas porque el Gobierno del presidente Gustavo Petro les da tal facultad al calificarlos de “gestores de paz”.
Isabel Cristina Zuleta, senadora que en su momento generó gran controversia al conocerse que ella fue la gestora de tal encuentro entre el jefe de Estado y los criminales, habló con El Debate, de SEMANA.
Durante la entrevista entregó su análisis de lo ocurrido en el penal con la parranda vallenata.



Vea la entrevista completa con Isabel Cristina Zuleta, senadora:

“Bajo ninguna circunstancia podemos acolitar este tipo de comportamientos. Funcionarios que permitieron esto deben ser investigados y sancionados”, aseguró, luego de confirmar que los diálogos entre el Gobierno y los criminales fueron suspendidos.
“Aclarar que no tenemos ninguna competencia, pero respaldamos las medidas que tomó el Inpec. Las cárceles del país necesitan control y esos funcionarios deben ser investigados y sancionados”, aseveró.
“Nosotros tenemos unas competencias de paz, interrumpimos, suspendemos los diálogos que teníamos de paz urbana, el ciclo programado en cinco temas estratégicos hasta no tener claridad de qué fue lo que ocurrió y luego de eso tomar decisiones”.
La senadora Zuleta fue consultada por la versión que le entregó una fuente a SEMANA, según la cual los capos del Valle de Aburrá tienen un beneficio exclusivo, aparentemente, por orden del Gobierno: “Tienen visitas todos los miércoles. Pueden entrar, máximo, tres personas. Además de eso, que no es común en el país, pueden tener visitas los sábados, para hombres, y los domingos, para mujeres, también, como máximo, tres por cada recluso”.
De acuerdo con Zuleta, ellos tienen “visitas especiales” y no se pueden calificar de “capos”, pues no están inmersos en temas de narcotráfico.
“No son capos. ¿Qué define capos? Que han sido condenados por narcotráfico. Las palabras son importantes. Las condenas de las personas que están en este momento privadas de la libertad o incluso que hacen parte del proceso de paz, pero que fueron liberadas por un juez de ejecución de penas, no fueron por narcotráfico”, indicó Zuleta, congresista del Pacto Histórico.
Los voceros de las bandas tienen el panorama claro: quieren libertad a cambio de reducir los delitos, dejar de azotar a los barrios del Valle de Aburrá y entregar las armas. Sin embargo, el tiempo está corriendo y se agotan las posibilidades. Ellos creen que los “tropiezos” del Gobierno Petro han enredado la situación.
Para que la Casa de Nariño les cumpla a las organizaciones criminales, se debe presentar ante el Congreso de la República un marco jurídico que les dé piso a los beneficios prometidos por el Gobierno, y este no cuenta con los votos suficientes en la próxima legislatura para sacarlo adelante.
Isabel Cristina Zuleta, la senadora del Pacto Histórico, es la coordinadora del espacio de conversación entre el Gobierno Petro y los cabecillas.
El Gobierno Petro está hablando con los representantes de las bandas de los Chata, el Mesa, la Terraza, los Pachelly, los Pesebreros, Niquía Camacol, Aranjuez Anillo, la Raya, los Triana, la Agonía y Trianón, entre otras. Según el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, el común denominador de todas estas organizaciones delincuenciales es que operan en el Valle de Aburrá, asesinan, extorsionan, secuestran, roban y contrabandean.
