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El día en que la Tierra “rugió”: así fue el sonido más fuerte jamás registrado por la humanidad, comparable a miles de bombas atómicas

Aunque el volcán había mostrado señales de intensa actividad durante varios meses, la magnitud del desastre tomó por sorpresa a la población y a los científicos de la época.

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28 de mayo de 2026 a las 1:17 p. m.
Ilustración del volcán Krakatoa en Indonesia.
Ilustración del volcán Krakatoa en Indonesia. Foto: Getty Images

La erupción del volcán Krakatoa, ocurrida en Indonesia en 1883, es considerada el sonido más fuerte registrado en la historia de la humanidad. La explosión alcanzó una intensidad cercana a los 300 decibelios, una potencia tan extrema que provocó daños auditivos a personas ubicadas a varios kilómetros de distancia y logró escucharse a casi 4.800 kilómetros del lugar.

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Además de provocar una de las mayores catástrofes naturales de la época, este fenómeno marcó un antes y un después para la ciencia. Los efectos de la erupción permitieron ampliar los estudios sobre volcanes, ondas sonoras y fenómenos atmosféricos extremos, convirtiéndose en un caso histórico para investigadores de todo el mundo.

La devastadora erupción del volcán Krakatoa tuvo lugar el 27 de agosto de 1883 en el estrecho de Sonda, ubicado entre las islas de Java y Sumatra, en Indonesia. Aunque el volcán había mostrado señales de intensa actividad durante varios meses, la magnitud del desastre tomó por sorpresa a la población y a los científicos de la época.

Ilustración del volcán Krakatoa.
Ilustración del volcán Krakatoa. Foto: Getty Images/RooM RF

La explosión principal ocurrió a las 10:02 de la mañana y es considerada una de las más poderosas registradas en la historia moderna. La fuerza liberada fue comparable a miles de bombas atómicas como la de Hiroshima, mientras que el estruendo generado resultó tan intenso que provocó daños auditivos permanentes en marineros que se encontraban a más de 60 kilómetros de distancia.

Los registros históricos señalan que la explosión del Krakatoa pudo escucharse a miles de kilómetros de distancia, incluso en regiones tan alejadas como Australia y la isla Mauricio. Hasta la actualidad, este fenómeno continúa siendo el sonido que más lejos se ha propagado del que se tenga documentación en la historia humana.

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A su vez, los expertos explican que la intensidad alcanzada por la erupción, cercana a los 310 decibelios, supera cualquier referencia cotidiana conocida por el ser humano. Para comparar, una conversación común ronda los 60 decibelios, mientras que un concierto o un avión despegando apenas alcanzan una fracción de esa potencia acústica.

Los científicos señalan además que, al superar los 194 decibelios, las ondas sonoras dejan de comportarse como un sonido convencional debido a los límites físicos del aire. Por esta razón, muchos expertos consideran que la explosión del Krakatoa generó enormes ondas de choque similares a las producidas por fenómenos supersónicos.

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La fuerza liberada fue tan extrema que los instrumentos atmosféricos de distintos países registraron alteraciones durante varios días. Según los estudios, las ondas de presión provocadas por la erupción dieron al menos siete vueltas completas alrededor del planeta antes de disiparse por completo.

El impacto que generó este fuerte sonido

La erupción del Krakatoa también provocó una enorme devastación en las zonas cercanas al volcán. El fenómeno generó gigantescos tsunamis de hasta 40 metros de altura que destruyeron numerosas poblaciones costeras y dejaron más de 36.000 víctimas mortales, convirtiéndose en una de las tragedias naturales más graves de la época.

Además, la explosión expulsó millones de toneladas de ceniza y gases hacia la atmósfera, causando efectos climáticos en distintas partes del mundo. Durante varios meses se observaron atardeceres rojizos inusuales y las temperaturas globales descendieron temporalmente debido a la disminución de la luz solar que lograba atravesar la atmósfera.