Integrar armamento pesado sin que el retroceso afecte sus sistemas mecánicos o electrónicos es uno de los principales desafíos de los vehículos terrestres no tripulados de pequeño tamaño. La fuerza generada por el lanzamiento de misiles puede comprometer la suspensión, la estructura y otros componentes sensibles del vehículo.

Para enfrentar este problema, la empresa alemana Diehl Defence desarrolló la plataforma robótica Ziesel, equipada con el misil guiado SPIKE LR, fabricado por RAFAEL Advanced Defense Systems junto a EuroSpike GmbH. El sistema se encuentra más cerca de entrar en operación tras superar recientes pruebas con fuego real.
Durante los ensayos, el objetivo principal no fue medir la precisión del misil, sino comprobar si el robot podía resistir el impacto físico de múltiples disparos consecutivos. Según detalló Diehl Defence, el Ziesel completó las pruebas sin presentar fallas mecánicas de consideración.

El desarrollo de vehículos robóticos armados hace parte de una estrategia cada vez más utilizada en Europa y por los países de la OTAN, enfocada en reducir la exposición directa de los soldados en zonas de combate. Estas plataformas no tripuladas buscan asumir tareas de alto riesgo en el frente, especialmente contra vehículos blindados enemigos.
La iniciativa ha cobrado mayor relevancia tras las lecciones dejadas por la guerra en Ucrania, donde drones y sistemas controlados a distancia se han convertido en herramientas fundamentales dentro del campo de batalla. La idea es que este tipo de tecnología permita ejecutar ataques desde posiciones más seguras y con menor riesgo.

La plataforma Ziesel comenzó a probarse desde inicios de 2025 en labores de apoyo logístico, transporte y evacuación de heridos. Luego, la compañía adaptó el vehículo para misiones ofensivas al incorporar lanzadores de misiles y sistemas de control autónomo. Actualmente, el robot mide 1,6 metros de largo, 1,3 metros de ancho, pesa 380 kilos sin carga y tiene capacidad para transportar más de 500 kilos de equipamiento.
Durante las pruebas con fuego real, el vehículo robótico disparó misiles SPIKE LR mientras los ingenieros monitoreaban el comportamiento del chasis y de los distintos sistemas internos. De acuerdo con la compañía, la plataforma logró conservar su estabilidad y capacidad de movimiento durante toda la secuencia de ejercicios.

Los resultados fueron considerados relevantes debido a las limitaciones que suelen tener los vehículos compactos de orugas para soportar impactos y manejar cargas pesadas. En este tipo de plataformas, el retroceso de un misil puede afectar el equilibrio o provocar daños estructurales si la fuerza no se distribuye adecuadamente.
El misil SPIKE LR le otorga al sistema una capacidad de ataque antiblindaje de largo alcance. Esta arma continúa siendo utilizada por varios países de la OTAN y fuerzas aliadas gracias a su efectividad contra tanques, posiciones fortificadas y objetivos en movimiento dentro del campo de batalla.
