Boyacá se ha consolidado como uno de los destinos ideales para visitar en unas vacaciones. Esta región del país está llena de encantos y es perfecta para quienes disfrutan de lindos paisajes, de un ambiente tranquilo y una rica gastronomía.

Con tierras marcadas por valles, páramos, montañas y ríos, entre otros encantos naturales, este departamento alberga 123 municipios, siendo Moniquirá uno de los que llaman la atención por su clima cálido y sus diversos encantos naturales.
Se le conoce como la ‘ciudad dulce de Colombia’ y una de sus particularidades es que allí cada año se celebran las Fiestas del dulce y el bocadillo, pues este municipio es reconocido por su tradición en la producción de bocadillo de guayaba y otros dulces típicos. De igual forma, destaca por una importante fabricación industrial de panela, con la que se endulza gran parte del país.

Este territorio cuenta con climas y suelos ideales para el cultivo de guayaba, lo que ha permitido que la elaboración artesanal de estos productos se convierta en un pilar de su economía y cultura local.
Se dice que estas fiestas no solo honran la tradición gastronómica, sino que también celebran la identidad cultural de la región, reuniendo a productores, artesanos y visitantes en actividades como ferias, concursos, muestras gastronómicas y eventos artísticos.
Gracias a las condiciones físicas, geográficas y climáticas que posee allí, además de la caña de azúcar, se cultiva maíz, café, frijol, guayaba, naranja y yuca, entre otros.

Lugares de interés
El Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr) indica que es un municipio con una amplia oferta para los viajeros. En la lista de lugares que llaman la atención se encuentran el río Suárez, la Cascada Real, los saltos de Los Micos, Pómeca y las Golondrinas, la Cueva de Pueblo Viejo, el mirador del Granadillo, los termales El Salitre y la cueva con momias indígenas, entre otros.

La Cascada Real tiene una altura de 25 metros, con una caída de agua que hace que la experiencia sea inolvidable, según información de la Alcaldía municipal. De igual forma, para los amantes de las actividades al aire libre está la Quebrada La Sicha, donde se exhibe una corriente de agua aproximadamente de 12 metros de ancho y un agradable paisaje que se convierte en un exclusivo balneario y ruta obligada para los paseos ecológicos.
En el casco urbano se encuentra la imponente Basílica Menor de Nuestra Señora del Rosario, ubicada a un costado del parque principal, así como varios complejos turísticos y lugares para la recreación y para degustar su rica gastronomía, siendo el mute moniquereño una de las preparaciones típicas. Se trata de una sopa que contiene mazorca, pata de res, papa, guascas y carnes de res y cerdo.
