Los gatos son mascotas que han ganado un gran espacio en los hogares y se caracterizan por tener comportamientos muy particulares. Quienes conviven con estos animales saben que su forma de ser es imprevisible, pues hay momentos en los que buscan contacto y otros en los que se apartan para evitar que los molesten.

De acuerdo con los especialistas, lejos de ser caprichosos, estos peludos responden a estímulos muy concretos y por ello es importante saber que hay cosas que pueden enfurecerlos o estresarlos y, por ello, para garantizar su bienestar, lo mejor es no contrariarlos.
El portal Experto Animal indica que hay gestos de los humanos que molestan a los felinos y que pueden presentarse a diario. Estos son algunos de los más frecuentes y que es mejor evitar para que el michi esté tranquilo.

Demasiadas caricias
Contrario a lo que puede suceder con otras mascotas como los perros, a los gatos no les gusta mucho el contacto físico constante. Sin embargo, no siempre es así. Según la American Association of Feline Practitioners (AAFP), muchos de estos peludos toleran las caricias solo durante un tiempo limitado y pueden reaccionar de forma defensiva si se sobrepasa ese umbral. Es importante saber, además, que tienen zonas más sensibles en su cuerpo, como el abdomen, la base de la cola o las patas. Insistir en tocarlas puede generar molestia.
Forzar la interacción
Obligar al gato a interactuar cuando no quiere no es una buena idea. Ya sea cogerlo en brazos, acercarlo a visitas o insistir en el juego, rompe su sensación de control y puede generar enfado y molestia. Los expertos advierten que los gatos necesitan poder elegir cuándo interactuar, ya que son animales territoriales y muy sensibles a la pérdida de control sobre su entorno.

Cambios bruscos en el entorno
Trasteos, obras, nuevos miembros en la familia o incluso cambios en la disposición de los muebles pueden generar estrés en estas mascotas. Experto Animal refiere un estudio publicado en Applied Animal Behaviour Science que señala que los cambios ambientales son una de las principales causas de estrés crónico en felinos domésticos.

Ruidos intensos
El oído de los gatos se caracteriza por ser más sensible que el del humano. Ruidos como aspiradoras, música alta o gritos pueden resultarles especialmente molestos y provocar respuestas de miedo o estrés, lo que a su vez puede derivar en comportamientos defensivos o agresivos.
Invadir su espacio
Estas mascotas felinas valoran enormemente su territorio. Invadir sus zonas de descanso o manipularlos mientras duermen puede generar respuestas negativas. Por esto, una de las recomendaciones de International Cat Care es disponer de lugares elevados y seguros donde el gato pueda retirarse y mantener su bienestar emocional sin que sea molestado. Respetar esos espacios reduce el estrés y mejora la convivencia.
