Las tensiones comerciales y el aumento de aranceles empiezan a generar mayores presiones sobre las empresas colombianas, especialmente en sectores dependientes de materias primas importadas y mercados internacionales.

Un análisis de la plataforma tecnológica Suplos advirtió que compañías del país enfrentan incrementos arancelarios de hasta el 100% en algunos mercados, situación que ya afecta a más de 2.700 empresas colombianas y que provocó una caída de 27,1% en las exportaciones hacia Ecuador durante los primeros meses de 2026.
El reporte señala que el entorno comercial se ha vuelto cada vez más incierto para las organizaciones, reduciendo incluso su capacidad de planeación.
Según la compañía, áreas de abastecimiento que anteriormente trabajaban con proyecciones de hasta 90 días hoy apenas logran operar con visibilidad cercana a un mes debido a la volatilidad de costos, proveedores y condiciones regulatorias.
Entre los sectores más golpeados aparecen construcción, infraestructura, manufactura, retail y agroindustria. En el caso del acero, por ejemplo, se destaca que representa cerca del 16,3% de los gastos directos en proyectos de construcción, por lo que el incremento de tarifas podría terminar impactando el valor final de la vivienda.
La presión también está relacionada con el restablecimiento de aranceles del 25% sobre acero y aluminio, así como con el aumento de gravámenes aplicados por Ecuador a productos colombianos, que pasaron de 30% a 100% en algunos casos.
Además del encarecimiento de insumos, se advierte riesgos relacionados con dependencia de proveedores internacionales, tensiones contractuales y posibles escenarios de desabastecimiento.

“Estamos viendo un cambio estructural: las empresas que logran convertir su información de abastecimiento en acciones concretas responden con mayor rapidez y precisión”, agregó Oskar Sarquis, CEO de Suplos.
Frente a este panorama, Suplos señala que muchas compañías están acelerando procesos de digitalización, diversificación de proveedores y uso de analítica e inteligencia artificial para anticipar riesgos y tomar decisiones más rápidas en un comercio internacional cada vez más inestable.
