La Comisión Interministerial para el Trío de Eclipses publicó el pasado mes de mayo un documento con recomendaciones para la observación segura del eclipse dirigidas al público general y que forman parte del Plan de prevención destinado a los servicios de protección civil de las Administraciones, en el que trabaja la Secretaría General de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior.

En este sentido, se incide en la necesidad de observar el fenómeno con gafas certificadas, así como no mirar al sol a través de cámaras o telescopios sin filtro específico. Mirar al Sol sin la protección adecuada puede causar quemaduras en la mácula y pérdida permanente de visión.
“Las gafas certificadas ISO 12312-2:2015 son el único método seguro para observar directamente el Sol durante las fases parciales del eclipse, ya que bloquean la radiación intensa que puede causar retinopatía solar. Las gafas de sol, por muy oscuras que sean, no ofrecen esta protección”, asegura el documento.

Durante eclipses anteriores surgieron numerosas falsificaciones que no cumplían con los requisitos mínimos de seguridad, por lo que el documento insta a los ciudadanos a comprobar origen, certificación y fabricación de las gafas para garantizar la protección.
En este sentido, avisa de que incluso gafas homologadas pueden resultar peligrosas si están rayadas, deformadas o perforadas: “Estas gafas deben desecharse inmediatamente si presentan daños, ya que un defecto mínimo permite la entrada de luz solar concentrada”.

También se detalla cómo evitar riesgos medioambientales e incendios forestales, y se incluyen consejos para la seguridad logística como planificar desplazamientos con antelación, llevar suministros básicos o establecer protocolos familiares o de grupo.
En cuanto a los riesgos sanitarios, ofrece consejos para prevenir los goles de calor y la deshidratación, como consultar el índice de radiación UV antes de la exposición; para evitar picaduras de insecto, como utilizar repelentes autorizados o llevar ropa de manga larga y pantalón largo; o, para prevenir la transmisión de enfermedades al tratarse de un evento masivo, insta a mantener una adecuada higiene de manos o cubrirse la boca y la nariz al toser y/o estornudar.

La guía apunta que las grandes concentraciones generan caídas, mareos, ansiedad y dificultades para acceder a agua o atención sanitaria, por lo que recomienda no desplazarse a sitios masificados si no es necesario y, si se encuentra en un lugar masificado, conocer y seguir las normas de seguridad e indicaciones de las autoridades
Supervisar a personas menores de edad o con discapacidad
Las personas menores de edad pueden retirar las gafas accidentalmente o mirar por curiosidad sin protección. Eventos pasados muestran este punto como una de las principales causas prevenibles de lesiones. Las personas con dependencia pueden también necesitar ayuda para garantizar un buen uso de las gafas de protección.
Las gafas únicamente se pueden retirar durante la totalidad del eclipse, que es el único momento en el que la Luna bloquea completamente el disco solar.

En cuanto aparece el primer destello, la luminosidad puede dañar la retina, por lo que es imprescindible volver a ponerse las gafas de inmediato. La totalidad solo ocurrirá en el eclipse de 2026 y 2027; en el eclipse anular de 2028 no hay periodo de totalidad y siempre se han de usar gafas de protección.
El Gobierno prevé congestiones severas y prolongadas antes y después del eclipse, con horas de retenciones en carreteras principales y secundarias, por lo que pide evitar desplazamientos innecesarios, especialmente durante la oscuridad súbita y extremar la precaución durante la conducción y seguir las normas de seguridad vial. Del mismo modo, planificar rutas y horarios es clave para evitar bloqueos.
*Con información de Europa Press.
