El departamento de Boyacá, ubicado en el centro de Colombia, es un destino turístico que atrae a quienes gustan de paisajes montañosos, pueblos bien conservados, comida tradicional y planes tranquilos.
Uno de sus municipios es El Espino, ubicado a 250 kilómetros de Tunja, a más de cuatro horas de distancia en vehículo.
De acuerdo con el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr Boyacá), el nombre de esta población está relacionado con un árbol de espino que “se encontró en el lugar de asentamiento de los indígenas laches, quienes, ante el sometimiento de los españoles, huyeron o se suicidaron en el lugar conocido como el Alto de los Bohíos”.
“Según el historiador Jesús Antolines Wilches, este territorio perteneció al municipio de Guacamayas y se denominaba Los Aposentos de Guacamayas, cuyas tierras, en época de la colonia, eran propiedad de Agustín Muñoz, uno de sus fundadores en 1790. Simón Bolívar, comenta la historia, pasó por el municipio en 1828″, agrega la publicación.

El Espino se encuentra sobre la cordillera Oriental y presenta elevaciones como las mesetas de Hoyos, Aucara, Rancara, Tunebías y Barulla. Entre los cuerpos de agua del municipio están los ríos Guacamayas y otros pertenecientes a la microcuenca Nevado y Chiscana.
“Las condiciones físicas y climáticas del municipio permiten el desarrollo de actividades económicas relacionadas con la agricultura, la ganadería y la industria; sus productos más representativos son maíz, cebolla, papa, tomate, seguidos por la industria de tabaco, ropa, alimentos y muebles de madera”, agrega Situr.

Sitios de interés
Entre los atractivos del municipio está el parque nacional natural El Cocuy, que comparte jurisdicción con poblaciones vecinas y puede ser visto desde el mirador Los Cacaos. Otros lugares destacados son las aguas termales de La Salina y la laguna de Cintura. También se puede hacer un recorrido en medio de los jardines y árboles que rodean la plaza principal y la capilla del Humilladero.

En materia cultural, las principales festividades son las de San Ramón Nonato, el Día del Campesino y el Aguinaldo Espinense. “En todas ellas, la población se viste de gala y pone a disposición de sus visitantes todas las tradiciones que, durante décadas, los han caracterizado como un pueblo alegre y amable. Muestras gastronómicas, bandas musicales, danzas, eventos deportivos y religiosos, exposiciones equinas y juegos pirotécnicos, entre otras actividades, hacen parte de la oferta cultural dispuesta en dichas celebraciones”, concluye el Sistema de Información Turística de Boyacá.
