Antioquia se consolida como uno de los destinos más importantes y llamativos para los turistas que planean tener unas vacaciones diferentes, en medio de bellos paisajes, rica gastronomía y tierras llenas de tradición.

Con 125 municipios, este territorio es una buena opción para los amantes de la naturaleza y la aventura, pero también para quienes disfrutan de la historia y de la cultura.
Dividida en nueve subregiones, esta zona del país es única y al norte del departamento se encuentra uno de los destinos de clima frío que más llama la atención por sus paisajes que son cubiertos por un cielo gris, lo que brinda un escenario mágico para los viajeros y especialmente para aquellos que buscan recorrer sus rutas ecológicas.
Se trata de Belmira, un municipio que es reconocido por la producción de trucha arcoíris que históricamente ha poblado sus ríos y hoy también es cultivada en estanques, junto a la trucha gold o la dorada.

Con una temperatura promedio de 14 grados centígrados y una población menor de 7.000 habitantes, este es un buen lugar para darse una escapada de fin de semana sin tener que gastar mucho dinero.
Allí se pueden hacer actividades como senderismo, avistamiento de aves, cabalgatas, tomar fotografías, aprender de las actividades agrícolas que desarrollan los habitantes del municipio y visitar trucheras y cascadas.
Para quienes disfrutan de los bellos paisajes, Belmira es perfecto para observar majestuosos amaneceres, atardeceres o simplemente enamorarse de sus diferentes tonalidades de verde.

Su nombre es portugués y deriva de “Bello Mirar”, que quiere decir bello paisaje, que es precisamente con lo que se encuentran los turistas que deciden vivir una experiencia diferente, en un ambiente tranquilo y en familia.
Uno de sus grandes encantos es el Páramo de Belmira, donde se encuentra una gran variedad de especies de fauna y flora, algunas de estas endémicas. Es una reserva en la que animales y plantas conviven a escasos minutos del casco urbano, considerándose un tesoro ecoturístico en el norte de Antioquia.

Sitios de interés
Además de su páramo, en este lindo paraíso los viajeros pueden apreciar numerosas cascadas, rodeadas de paisajes cautivadores que invitan a ser explorados. Entre ellas, sobresale Las Golondrinas, ubicada a aproximadamente cinco kilómetros del pueblo, considerada un verdadero tesoro hídrico donde los visitantes pueden refrescarse y disfrutar de la naturaleza en su estado más puro.
Otras caídas de agua que vale la pena visitar son La Montañita, accesible a través de un sendero ecológico ideal para caminatas, y El Yerbal, que ofrece un entorno igualmente impresionante y contribuye de manera significativa al suministro de agua del municipio.
Además, está el Alto El Morro, un destino perfecto para explorar la biodiversidad local, practicar senderismo, respirar aire puro y conectarse profundamente con la naturaleza. Todos estos planes no requieren de mucho dinero, sino de buena energía y ganas de vivir momentos diferentes en medio de la naturaleza.
