Santa Marta es uno de los destinos que más llama la atención de los viajeros tanto nacionales como extranjeros. Esta ciudad se ubica en el top de los lugares predilectos para visitar en Colombia, debido a su oferta de atractivos que combina mar, naturaleza e historia.

Es una de las ciudades más antiguas de América y ofrece un valioso patrimonio cultural, además de estar cerca de sitios emblemáticos como el Parque Nacional Natural Tayrona, la Sierra Nevada de Santa Marta y la Ciudad Perdida, lo que la convierte en un punto clave para el turismo ecológico y de aventura.
Precisamente, muy cerca de allí, a menos de una hora, se encuentra uno de los lugares que parecen mágicos cuando se trata de interactuar con la naturaleza y conocer bellos parajes especiales para el descanso.
El destino es Minca, un pequeño corregimiento enclavado en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta y que se ha convertido en un referente para quienes buscan descanso y actividades al aire libre. Sus paisajes, ríos y senderos lo hacen ideal para practicar ecoturismo y disfrutar de un ambiente tranquilo.

Es un lugar que invita a los turistas a recorrer senderos rodeados de naturaleza, descubrir cascadas de gran belleza, visitar fincas cafeteras y participar en jornadas de avistamiento de aves.
Un plan cafetero
En el territorio de Minca abundan las fincas cafeteras y por ello uno de los planes es hacer el tour del café en el que se puede conocer de cerca todo el proceso relacionado con el cultivo y la producción de este grano, mientras de disfruta de una rica taza del mismo.

También en la zona se encuentra el Museo del Cacao, que alberga la única fábrica artesanal de chocolate de la zona. Allí se elaboran productos con cacao cultivado de manera orgánica por las cuatro comunidades indígenas de la Sierra Nevada: arhuacos, wiwas, koguis y kankuamos, según destaca el portal oficial de turismo Colombia Travel.

En la lista de lugares de interés que resultan imperdibles están, entre otros, el Pozo Azul, que se ha consolidado como uno de los atractivos más concurridos de Minca, gracias a que está conformado por un conjunto de pozos y caídas de agua y las Cascadas de Marinka, lugar al que se llega luego de realizar un recorrido de una hora, aproximadamente, caminando desde el casco urbano.
A estos se suman, el río Arimaca, que baja de la Sierra Nevada, el cual tiene caídas de agua por donde algunos visitantes se deslizan a manera de tobogán y la Reserva Natural El Dorado que es un escenario perfecto para los observadores de aves. Es un lugar de interés para el “pajareo”, donde toda la zona está dedicada a la preservación.
