El caso de Yulixa Toloza volvió a develar una realidad que se ha venido camuflando por años entre los callejones de los barrios populares de la ciudad. Los quirófanos clandestinos que funcionan bajo la fachada de centros de estética y lugares para el bienestar y la belleza se han convertido, en muchos casos, en verdaderas carnicerías donde personas sin formación médica alguna fingen como cirujanos plásticos y realizan procedimientos quirúrgicos invasivos a muy bajos costos.

Según datos de la Secretaría de Salud, entre enero de 2025 y mayo de 2026, se han identificado al menos 194 sitios de este tipo que no están habilitados o que permanecen en la clandestinidad, desde donde realizan los procedimientos estéticos.

Además de esos lugares, también se han identificado 58 IPS irregulares, 23 prestadores independientes y otros 7 establecimientos que tienen objetos sociales diferentes a la prestación de servicios de salud.

Aunque las cifras ya de por sí son lo bastante alarmantes, lo que es aún más preocupante es que, de todo ese universo de lugares irregulares identificados que violan la norma y ponen en riesgo a la ciudadanía, solo se han logrado aplicar 16 medidas sanitarias que incluyen cierres de los establecimientos. Una cifra mínima frente al riesgo inminente que representan esos quirófanos hechizos en Bogotá.

Durante 2025, la Secretaría de Salud realizó 563 operativos, 814 visitas de inspección y se aplicaron 39 medidas sanitarias de seguridad, mientras que en lo que va de este año los datos muestran 129 operativos interinstitucionales y 173 visitas de control.

Así las cosas, aseguran las autoridades que, durante las acciones de inspección, vigilancia y control, la Secretaría ha identificado y cerrado quirófanos clandestinos que operaban en casas y apartamentos “a puerta cerrada”, sin cumplir las condiciones mínimas de seguridad, higiene ni habilitación exigidas por la ley.
Un dato clave en medio de este panorama es que durante los últimos 16 meses se han registrado 282 quejas relacionadas con este tipo de lugares irregulares. De acuerdo con los expertos, se podría estar hablando de un subregistro de cientos de víctimas que no han denunciado nunca por factores como la vergüenza, las represalias o, incluso, por “una complicidad pasiva” de los mismos clientes de estos procedimientos de bajo costo.

Entre las principales denuncias recibidas se encuentran mala praxis, uso de medicamentos falsificados o vencidos, falta de bioseguridad, publicidad engañosa, ausencia de consentimiento informado y abandono médico posterior a los procedimientos.

Medidas y controles
En 2025 solo se registraron 16 medidas sanitarias aplicadas, incluyendo cierres.
563 operativos, 814 visitas de inspección, 39 medidas sanitarias
En 2026 (hasta mayo): 129 operativos interinstitucionales, 173 visitas de control.
Denuncias y víctimas
• 282 quejas registradas en los últimos 16 meses • Posible subregistro de cientos de víctimas, según expertos
Mala praxis
• Medicamentos falsificados o vencidos • Falta de bioseguridad • Publicidad engañosa • Ausencia de consentimiento informado • Abandono médico tras procedimientos
Panorama general
• 194 sitios clandestinos identificados entre enero de 2025 y mayo de 2026 • 58 IPS irregulares detectadas • 23 prestadores independientes ilegales identificados • 7 establecimientos con objetos sociales distintos a la salud y que realizan procedimientos estéticos
