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beatriz eugenia luna de aliaga

Colombia y Venezuela: necesidad urgente de solidaridad frente al covid - 19

Usualmente la solidaridad y los actos que conlleva tienden a su aumento notorio ante situaciones como las catástrofes naturales, las enfermedades graves, los desplazamientos. Un análisis de Beatriz Eugenia Luna de Aliaga*.

En estos primeros meses del año la humanidad se ha visto fuertemente expuesta ante el denominado Covid - 19 (Coronavirus). Todas las personas de diversos países hemos conocido la existencia de este virus y las órdenes de las autoridades en materia de resguardo, protección y sanidad, mientras que otras están además contagiadas o se están practicando los exámenes e incluso esperando resultados, cuidándose en casa o en instituciones de salud, contando con el invaluable apoyo de distintas personas del ámbito de la salud.

La rápida propagación del Covid - 19 ha ocasionado dolorosas cifras de personas contagiadas y fallecidas, angustia, incertidumbre, depresión, desabastecimiento de productos, sistemas de salud en dificultades operativas e incluso hasta colapsados y pánico financiero, pero simultáneamente ha sido una situación grave que ha despertado una vez más la solidaridad. Lo anterior se refleja en la vocación del personal de las instituciones de salud, en el interés en proteger de forma especial a grupos como el de los adultos mayores y los niños, niñas y adolescentes y en los casos de campañas e iniciativas de conseguir alimentos para personas en mayor vulnerabilidad, como por ejemplo, las que desarrollan actividades informales de ventas ambulantes.

Con este contexto se produjo la decisión del presidente Iván Duque de cerrar la frontera con Venezuela y los pronunciamientos de varias personas criticando la medida, solicitando otro manejo, etc. También se han presentado llamados para que ante esta situación los gobiernos de Colombia y Venezuela, de forma independiente de diferencias políticas que tengan, establezcan canales de diálogo así como de acción coordinada. En los últimos días se ha presentado el retorno de varios migrantes venezolanos hacia su país de origen, habilitando en algunos casos corredores humanitarios y otros mecanismos de atención. Igualmente, existe preocupación del impacto que podría tener el virus en Venezuela ante el contexto de desnutrición de la población, falta de medicamentos, entre otras complejas dificultades del vecino país.

Es el momento de trabajar de forma binacional entre Colombia y Venezuela con un fundamento en la solidaridad, un enfoque de derechos humanos, teniendo presente la difícil realidad de los migrantes y el delicado panorama de salud pública, para establecer tanto mecanismos cuanto medidas conjuntas de acción en materia de prevención, diagnóstico y atención médica, circulación de personas y convivencia. Para lo anterior tres herramientas son útiles: 1) el empleo del enfoque de derechos humanos, 2) las teorías de armonización de los derechos y 3) el test de proporcionalidad. 

  1. El empleo del enfoque de derechos humanos permite tener un panorama integral de abordaje. Se prioriza la protección del ser humano, su dignidad y sus derechos, además comprendiendo los complejos contextos políticos, sociales, económicos, culturales, jurídicos y ambientales que suelen acompañar a las migraciones, evitando la única aplicación de enfoques de alcance restrictivo basados en la securitización, criminalización del migrante, exclusión y discriminación. Se debe comprender que los migrantes también son seres humanos que requieren la protección de sus derechos, especialmente los relacionados con la salud, la alimentación, la integridad y la vida misma.
  2. Las teorías de armonización de los derechos plantean estrategias para comprender que cuando se presentan situaciones en donde existe un aparente conflicto entre derechos, sobre las cuales una mirada conflictivista daría como ganador solo a uno sacrificando al otro, se puede analizar desde una óptica armonizadora, como propone por ejemplo, el profesor argentino Fernando Toller en su planteamiento Derechos in concert, buscando que cada derecho se pueda ejercer armonizándolo con las otras garantías que pueden estar presentes en un caso y al menos respetando su núcleo esencial.
  3. El test de proporcionalidad, usualmente empleado por las cortes constitucionales para comparar medidas legislativas con lo dispuesto en la Constitución, determinando los siguientes tres subprincipios: a) principio de adecuación, que comprende el análisis de la finalidad de la medida para saber si es o no constitucional y su idoneidad para verificar si es apta o no para lo que se busca, b) principio de necesidad para indagar acerca de la existencia de otras medidas que sean menos lesivas de los derechos o al menos tengan un menor impacto en los mismos y que permitan alcanzar los mismos propósitos de la medida evaluada, y c) el principio de proporcionalidad en sentido estricto, para establecer finalmente la comparación entre lo que establece la medida y sus fines considerando la afectación de los derechos.  

Finalmente, las herramientas anteriores facilitarían el análisis de un cierre total de la frontera o distintas posibilidades, como por ejemplo, fortalecer las vías de diálogo que entre los ministros de salud de ambos países se están dando, mantener corredores humanitarios, establecer ciertas restricciones que no sean tan fuertes, acompañadas de un incremento de controles desde los ámbitos migratorios y de salud pública, comprendiendo siempre la necesidad, además de obligación de actuar con solidaridad ante todos los seres humanos y más ante aquellos más vulnerables. 

¡Colombia y Venezuela deben atender la necesidad urgente coordinando prontos mecanismos y medidas que protejan la salud pública!

*La autora es docente cátedra Derechos constitucionales, de la facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de La Sabana.