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Así ven las calificadoras de riesgo a la economía colombiana

Si bien la crisis causada por el coronavirus ha impactado el desempeño económico en 2020, las calificadoras de riesgo han destacado la labor que ha hecho Colombia para sortear la crisis, pero advierten que se requieren reformas estructurales para garantizar la sostenibilidad.


Colombia está en el límite inferior del grado de inversión por parte de dos de las tres calificadoras más importantes del mundo. Con Fitch Ratings, la calificación es de BBB- con perspectiva negativa al igual que con S&P Global Ratings. Por su parte, Moody’s Investors Service tiene al país en Baa2 (un escalón superior al límite inferior del grado de inversión) con perspectiva estable. 

Si Fitch o S&P rebajan nuevamente la calificación de Colombia, el país perdería el grado de inversión lo cual podría tener un impacto sobre la confianza inversionista y sobre las tasas de interés de la deuda colombiana, que en 2020 han alcanzado mínimos históricos. 

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A pesar de que las calificadoras destacan el buen trabajo que ha hecho Colombia en el manejo de la pandemia, advierten que el país va a salir con unos indicadores macroeconómicos deteriorados que deberán ser corregidos en los próximos meses.

Las reformas estructurales

El analista para América Latina de Fitch Ratings, Richard Francis, ha dicho en repetidas ocasiones que Colombia necesita una reforma fiscal estructural que incremente los ingresos y reduzca la deuda antes de 2022.

“Lo más importante es el plan del Gobierno de cómo tener un ajuste fiscal y regresar a la Regla Fiscal en los próximos años. La única manera realmente de tener un ajuste sostenible sobre el tiempo es una reforma tributaria porque realmente los gastos son inflexibles”, dijo Francis.

Por su parte, Renzo Merino, analista soberano de riesgo para Colombia de Moody’s, dijo que una reforma estructural que incremente los ingresos de Colombia podría ser buena para la calificación soberana del país.

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“Un elemento importante que podría apoyar un proceso de consolidación fiscal es un aumento en los ingresos del Gobierno. Si es estructural, sería muy positivo para Colombia. La contraparte es que el Gobierno podría realizar ajustes por el lado del gasto”, dijo Merino.

Al respecto, el líder analítico de S&P Global Ratings, Manuel Orozco, dijo que si Colombia implementa reformas estructurales que incrementen los ingresos, la economía podría crecer más allá de su potencial del 3%.

“Hay que ver qué se puede hacer para crecer más del 3%, probablemente ahí están las reformas estructurales, ahí hay margen para actuar. Seguimos monitoreando el daño de la pandemia a la economía de Colombia”, dijo Orozco.

Otra de las reformas que las calificadoras ven con buenos ojos, por lo menos en el corto plazo, es la laboral que ayude a reducir el índice de desempleo. 

Una reforma laboral podría ayudar con el tema de crecimiento. Tener más flexibilidad laboral puede ser importante en el contexto actual en el que hay altos valores de desempleo en el país”, dijo Francis de Fitch Ratings.

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El Gobierno Nacional ha indicado que la próxima reforma fiscal debe incrementar los ingresos del país en un 2% del PIB por año (más de $20 billones). Se espera que la reforma fiscal sea presentada una vez se supere la pandemia del coronavirus.

Problemas legislativos

Teniendo en cuenta que el país va a entrar en año electoral en 2022, las calificadoras creen que va a ser difícil para el Gobierno poder pasar en el Congreso una reforma tributaria que sea estructural.

Los anuncios que se den en el futuro serán muy importantes para el perfil crediticio de Colombia. El perfil crediticio soberano de Colombia estará determinado por la efectividad de la respuesta de política económica en el corto plazo y por la agenda de reformas en el mediano plazo”, dijo Merino.

De no ser estructural la reforma (que no incremente los ingresos de la Nación de manera sostenida en el tiempo), aumenta la posibilidad de que las calificadoras rebajen la nota de Colombia. 

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"Hay una probabilidad del 50% de que se rebaje la calificación de Colombia de BBB- a BB+ en dos años”, dijo Francis de Fitch.

Las reformas implementadas por el Gobierno deberían ayudar al país a generar un nuevo espacio fiscal que le permita afrontar posibles futuros choques y volatilidades. 

Nosotros todavía tenemos muchos argumentos para pensar que Colombia puede mantener la calificación, siempre y cuando pueda volver a crear espacio fiscal para poder atender nuevos choques externos, es ahí donde vamos a mantener la calificación”, dijo Orozco de S&P Global Ratings. 

Proyecciones de PIB

A medida que la pandemia del coronavirus iba tomando fuerza, las calificadoras fueron recortando sus proyecciones del PIB de Colombia para 2020.

Anteriormente, Moody’s veía una caída del PIB de entre 5% y 6% para 2020, pero ahora su estimación es que la economía caerá 7,3% este año. 

“El impacto económico de la pandemia ha sido bastante severo y la recuperación de niveles de producción real que se veían a finales de 2019 no se alcanzaría sino hasta finales de 2022”, dijo Merino.

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De igual manera, Fitch empeoró su proyección para el PIB de este año desde -4,5% hasta -6,9%, argumentando que los aislamientos estrictos impactaron la economía más de lo esperado.

“Como resultado de las medidas de distanciamiento social para contener la propagación del coronavirus, los precios más bajos del petróleo y una recesión global, Fitch Ratings espera que la economía colombiana se contraiga al menos un 6,9% en 2020, mientras que el desempleo casi se duplicará al 21%”, dijo Fitch.

Por su parte, S&P Global Ratings prevé que el PIB de Colombia caiga 5% este año y que rebote a 4,5% en 2021. De ahí en adelante debería volver a un promedio de crecimiento cercano al 3%, aunque el país podría implementar medidas para incrementar la velocidad de lan recuperación económica. 

“Pensando que la mayoría de la migración venezolana se queda en Colombia, ahí hay un boom poblacional que debería llevar a un crecimiento económico estructural del 3%, una vez que los indicadores de empleo se recuperen”, dijo Manuel Orozco.

El Gobierno espera que el PIB de Colombia caiga 5,5% en lo que sería el peor año en la historia económica del país, mientras que el Banco de la República proyecta que la caída será de entre el 6% y el 10%.