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El campanazo para Colombia tras perder el grado de inversión

Analistas estiman que la decisión de Fitch, de bajar la calificación a Colombia, tiene tanto de bueno como de malo. Estas son las reacciones.


El tan nombrado ‘grado de inversión’ que tenía Colombia ya no está. La calificadora Fitch, al ser la segunda en reducir la calificación soberana al país, automáticamente deja a esta nación sin el rótulo que la hace ver en el entorno internacional como una especie de ‘buen cliente’.

Luego de la noticia, hay reacciones de todo tipo. Desde las que estiman que es una oportunidad para dejar a un lado esa presión de correr para buscar recursos y mostrar que las finanzas públicas van a estar mejor en el corto y mediano plazo, hasta los que critican el hecho de que Colombia haya tenido que subir y planear seguir subiendo la deuda para enfrentar los retos de financiación que trajo consigo la pandemia.

El ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, dio una declaración tranquila alrededor de la noticia. Además de explicar las razones por las cuales Fitch rebaja la calificación de Colombia, de BBB- con perspectiva negativa, a BB+ con perspectiva estable, destacó los puntos positivos que mencionó la firma, y resaltó el hecho de haber pasado su proyección de crecimiento de la economía, de 4,9%, a 6,3%.

“Fitch destaca avances: la mejora en indicadores de liquidez externa, lo que se refleja en lo sucedido recientemente, pues hemos recibido financiamiento en los últimos meses, por cerca de $10 billones. Reconoce que la inversión extranjera directa retornará a los niveles que teníamos prepandemia y resalta el avance en la vacunación”, dijo el Ministro.

En línea con otros analistas, Restrepo enfatizó en que “todo esto nos obliga a seguir trabajando por el crecimiento de la economía y continuar la tarea de presentar el proyecto de inversión social (reforma tributaria), lo que se hará en las próximas semanas ante el Congreso de la República”.

Es un campanazo

Para algunos de los expertos que han expresado su posición alrededor de la rebaja en la calificación por parte de Fitch, se trata de un campanazo, como lo señaló Hernando José Gómez, presidente de Asobancaria, gremio del sector financiero en Colombia.

“Es un campanazo y una oportunidad para que nos sentemos, todos los actores de la sociedad, con criterio técnico y visión de largo plazo, a buscar las medidas que le den salud fiscal a Colombia. No es momento de mezquindades”, dijo Gómez.

Deuda cara

Lo cierto es que la decisión de Fitch pone la deuda soberana de Colombia en lo que los economistas llaman “terreno altamente especulativo o junk”, lo que no es otra cosa que ser un cliente al que hay que cobrarle intereses más caros por los créditos que solicita, porque se le tiene como un usuario de préstamos que podría tener dificultades para cumplir su obligación.

Esto se debe a que el país tiene déficit fiscales muy grandes, según conceptuó Fitch (entre 2020 y 2022), lo que hace que tenga grandes huecos en el balance de sus finanzas, mientras necesita seguir funcionando, lo que demanda altos recursos, porque aún no ha pasado la pandemia (hay que comprar vacunas); millones de ciudadanos cayeron en la pobreza y ahora siguen necesitando la ayuda del Estado, entre otras.

Por esa razón, María Claudia Lacouture, directora de la Cámara de Comercio Colombo Americana, AmCham, expresó que la baja en la calificación a Colombia, por parte de Fitch Ratings, “refuerza el llamado de atención para que Colombia avance en las reformas que se necesitan para cubrir el déficit fiscal que aumentó por la emergencia económica derivada por la pandemia del covid-19″.

La invitación de Lacouture es a que “en la próxima legislatura se requiere tramitar con responsabilidad y sin populismos el proyecto que está preparando el Ministerio de Hacienda para garantizar recursos a la población más vulnerable, apoyar a las empresas que mantienen y crean empleo y garantizar la financiación estatal que permita contar con el capital que se necesita para estos proyectos”.

‘Era inevitable y hasta deseable’

Para Felipe Campos, economista director de investigaciones de Alianza Valores y Fiduciaria, “lo de Fitch en este punto no solo era inevitable sino hasta deseable”.

El experto es optimista con la noticia, pues considera que ahora “Colombia puede trabajar en soluciones de largo plazo sin esta sombra constante y los inversionistas interesados en participar en nuestra recuperación ya no tendrán el nerviosismo del posible anuncio”.

Una explicación con plastilina

Y la explicación para dummies, sobre la rebaja en la calificación de Fitch: “endeudarse es más caro y atrae menos de la inversión que Colombia necesita para crecer y generar empleo. Es como caer a la B en fútbol. Toca volver a tener muy buen equipo, jugar muy bien y ganarle a mucha gente, para regresar a la A”.