Especiales Semana

INDUSTRIA DEL CUERO

5 de agosto de 1985

COLOMBIA PAIS DEL CUERO
-La actividad manufacturera ha sido seleccionada por el gobierno nacional como uno de los mejores productos prioritarios.
-El cuero entra a competir en el mercado internacional con el 50% de la producción nacional.
Colombia, el octavo país en cría de ganado a nivel mundal, produce hoy las pieles más finas del mundo. Así lo confirma la creciente demanda que sobre las manufacturas de cuero reclaman mercados exigentes como los de Estados Unidos, Canadá, Europa, Australia y países del Caribe. El liderazgo que hasta hace algunos años ostentaban Argentina, Brasil y Uruguay en América latina lo han sabido acaparar los fabricantes colombianos.
Por eso no es raro encontrar en las vitrinas de las principales capitales del mundo, los artículos nacionales despertando el interés y la admiración de propios y turistas que aprecian en ellos productos finos, cien por ciento cuero. La artesanía de artículos de viaje, marroquinería--bolsas, maletas de mano, portadocumentos, carteras y artículos pequeños--, y confecciones, constituyen la muestra internacional de lo elaborado en nuestro país.
La industria del cuero y sus derivados tiene según lo manifestado por Mario Hernández, presidente de la Asociación Nacional de Manufactureros del Cuero, posibiliades excepcionales no solo para el consumo doméstico, sino para atraer y retener la demanda Internacional que ve en la curtiduría colombiana, técnica, sofisticados diseños y precios competitivos.
No sin razón esta actividad ha sido seleccionada por el gobierno como una de las líneas prioritarias y de mayor interés dentro del llamado plan de exportaciones. Los artículos elaborados en cuero al entrar a competir en los mercados internacionales con el 50% de la producción nacional, le generan al país divisas y una alta participación de mano de obra. Se estima que en esta última década no menos de un millón de personas han tenido ocupacion en este sector, que para el próximo año tiene como meta exportar más de 60 millones de dólares.
A juicio de los expertos la industria del cuero ha ocupado un destacado lugar dentro de la economía nacional. El tratamiento de las pieles y, en general, todo su proceso es una de las profesiones de mayor arraigo y tradición en Colombia. Las fabricas esparcidas a lo largo y ancho del territorio nacional cuentan con personal especializado que asegura un impecable acabado en los artículos elaborados.
El número de establecimientos y la heterogeneidad de los mismos en cuanto a tamaño y niveles tecnológicos dan cuenta de una industria altamente mecanizada y la existencia simultanea de talleres familiares--tanto en la curtiduría como en su elaboración-donde todas las operaciones se realizan en forma manual. En este sentido, la tecnificación, aún en pleno desarrollo, se ve limitada por la exigencia de los productos terminados en cuero. La excelente confección y la apariencia estética de los artículos sólo puede ser garantizada por una cuidadosa labor artística y manual de los artesanos. La marroquinería colombiana basa su éxito en dos elementos fundamentales: calidad y diseño.
DIFICULTADES ECONOMICAS DEL SECTOR
Que las manufacturas de cuero hayan sido seleccionadas dentro del plan de exportaciones, constituye el reto más importante que afronta este sector. Así fue entendido y desde ya se sigue un programa que asegure el compromiso de exportar. Es una tarea a desarrollar entre el gobierno y el sector privado. Los industriales responden con la oferta oportuna para el mercado interno y externo y el sector oficial, a su turno, debe de elaborar políticas que estimulen y garanticen la productividad y rentabilidad del ramo.
Colombia, al igual que la mayoría de países latinoamericanos, afronta momentos difíciles en lo económico y social. Insisten los expertos que para lograr una efectiva reactivación económica y un mejoramiento en las condiciones sociales, es preciso producir más para exportar. Sin embargo, a juicio de productores no basta con cumplir la cuota exportable; urqen medidas financieras que permitan atender con recursos oportunos y a un costo razonable las necesidades de capital de trabajo.
Por otra parte, piden poner en marcha planes de fomento a la ganadería para que pueda ofrecer mayor disponibilidad de cuero y una mejor calidad del mismo. Sólo en estas condiciones se logrará el desarrollo de este frente.
En la actualidad la industria ganadera enfrenta una serie de dificultades que están desistimulando la inversión en ese sector económico. Las condiciones sociales que vive el país han generado problemas de inseguridad y poca rentabilidad para los ganaderos. Zonas que hasta hace algunos años resultaban óptimas para la cría y levante de ganado vacuno han sido tomadas por la guerrilla. El boleteo, el cierre de exportaciones de carne en canal (especialmente hacia Venezuela), las desfavorables condiciones climáticas, propias de un país del trópico como Colombia, como también el abandono y venta de tierras ganaderas repercute negativamente en la producción de carne y cueros. Al no haber sacrificio de ganado las pieles adquieren precios altos que se manifiestan en un encarecimiento de los artículos terminados.
Por otro lado, el cierre de importaciones decretado por el actual gobierno, se convierte--en opinion del sector--en una arma de doble filo. Si bien se propicia el consumo de bienes elaborados en el país, no se tienen en cuenta aspectos como el hecho de que la actividad curtidora exiqe para el tratamiento de las pieres una serie de químicos que sólo se consiguen fuera del país.
Esta es la razón por la que Colombia es obligada a exportar las pieles antes que productos terminados como accesorios de viaje, línea de marroquinería y vestidos.
La caída de las ventas en el exterior en el año 83 y 84 mermaron las divisas que se venían obteniendo desde comienzos de esta década y solo se pudo compensar esta pérdida exportando a mercados cautivos como los del Caribe, cueros curtidos de bovino. El Salvador, por ejemplo, importa de Colombia una gran cantidad de pieles que utilizan en la elaboración de calzado y botas para el ejercito.
La participación agresiva de los exportadores de la industria del cuero sólo se loqra mediante la comercializacion combinada de cueros curtidos y manufacturas si se quiere obtener las divisas que para 1990, según cálculos de Proexpo, deberán llegar a los 115 millónes de dólares.
Se puede afirmar que las bajas tasas de reproducción de ganado y los problemas de escasez de materia prima constituyen el más serio obstáculo para un desarrollo progresivo de la actividad curtidora en el país.
LOS ANIMALES SAGRADOS
La capacidad de curtiembre en Colombia no corresponde a las necesidades de este sector económico. Como anotamos más arriba los artículos elaborados en cuero dependen de la cantidad de animales sacrificados, sin embargo, aunque la oferta de piel sea estable, existen otros factores que inciden negativamente en la fabricación y el costo final de los productos.
Aseguran los curtidores colombianos que nuestras pieles no tienen nada que envidiar a las más apreciadas del mundo como las producidas por los italianos.
El desconocimiento de los múltiples usos que se pueden obtener del ganado han contribuido a que los colombianos valoren muy poco en su conjunto todas las posibilidades económicas que puede representar una res.
Es común encontrar, por ejemplo, cómo pieles valiosísimas se pierden en su totalidad por los daños irreparables que sufre el animal cuando se le marca con hierros candentes. En las zonas ganaderas del país no es raro encontrar hasta 27 marcas en un mismo animal. Así, cada vez que el ganado cambia de dueño es sometido a otra señal en un sitio diferente a los anteriores. Además, el sistema de cercado que se utiliza hace que las pieles sufran desgarres con el alambre de púa que inutiliza o le resta valor al cuero. A su deterioro también contribuyen los parásitos como los nuches y las garrapatas que infestan también a las reses y dejan su huella en la piel cuando no el cuchillazo despiadado del matarife.
El desperdicio de materia prima a causa de los cueros defectuosos inciden en los costos de los curtidos, que necesitan en estas condiciones mayores cantidades de productos químicos para salvar por lo menos una mínima parte de la piel. En este sentido la Asociacion Nacional de Manufactureros del Cuero, la Corporación Nacional de Industriales del Calzado, la Federación Nacional de Curtidores,y la Asociación Nacional de Fabricantes de Guantes, adelantan programas para despertar conciencia en los ganaderos con el fin de proteger a las reses como animales sagrados--en sentido económico--, tal como ocurre en otros países.

IMPORTANCIA DEL MERCADO INTERNO
Si bien es cierto que a base de esfuerzo, trabajo e ingenio Colombia ha logrado abrirse paso en los mercados internacionales los problemas de abastecimiento de pieles y cueros crudos no le permiten ampliar su oferta en los mismos. La industria del cuero destina el 50% de su prodúcción a Europa, Estados Unidos, Canadá, zonas del Caribe y Oceania. El resto lo utiliza en el mercado interno. Asegura el presidente de la Asociación de Manufactúreros del Cuero, Mario Hernández, que ningún industrial de este sector se dedica exclusivamente a exportar sus pieles o artículos terminados, le interesa y le es fiel al mercado nacional, pues no desconoce que gracias a este consumo se protege de factores como la caída de precios en el exterior y de las medidas proteccionistas de los países importadores. -
HISTORIA Y DESARROLLO DEL SECTOR DEL CUERO
Los inicios de la industria de cuero en Colombia se sitúan en los tiempos precolombinos cuando con gran habilidad destreza e ingenio, nuestros aborígenes se protegían de las inclemencias del tiempo con las pieles de animales, dejando así las semillas de lo que sería la tradición artesanal. Sin embargo, e desarrollo de las manufacturas con pielesd e ganado, ovejas, culebra y conejos despertó el interés de los consumidores. Cada piel resultaba apropiada para los más diversos productos, desde las suelas, pasando por las correas, bolsos, carteras, sillas de montar, hasta llegar a los delica dos guantes con piel de conejo.
En los años setenta la actividad del cuero, en especial del vacuno, floreció al incrementarse la demanda en el mercado interno y externo.
En los años ochenta la situación no ha sido privilegiada. Sólo con grandes esfuerzos la industria del cuero ha logrado mantenerse estable. La exportación redujo su participación en el año 83 cuando la caída en ventas de artículos de viaje, marroquinería y confecciones la afectó enormemente.
En 1980 se vendieron 57.4 millones de dolares; en 1981 recibió 69.4 millones de dólares; US$77.8 millones en el 82 ingresos que se rebajaron a US$44 millones en 1983.
Este fenómeno tiene sus causas en la crisis económica de nuestro país vecino Venezuela y la disminución de las compras por parte de los Estados Unidos.
La situación comenzó a modificarse solo hasta este año, despues de la celebración del Quinto Salon del Cuero o Leather Show, organizado por la Asociación Nacional de Manufactureros del Cuero, que cada año en el mes de febrero abre el ciclo de ferias a nivel mundial.
La mayor demanda de manufacturas colombianas en este momento esta destinada a las diferentes ciudades de los Estados Unidos, le siguen en importancia Alemania y Francia. Se está realizando una agresiva campaña basada en la calidad, diseño y precios competitivos. Para finales de 1985 se prevé la recuperación del mercado venezonalo, que por su cercanía y facilidades de transporte resulta atractivo. Así mismo se proyecta la ampliación de nuestra participación en el mercado del Caribe.
El europeo es otro de los frentes hacia donde apunta la oferta de manufacturas de cuero colombianas. Existe un acuerdo-con Bruselas para que en "El Foro de las Naciones" (gran feria comercial) que se realizara en este mes, estén representados los pequeños y grandes productores nacionales.
LA RUTA DEL CUERO
Durante largo tiempo Argentina y Uruguay eran señalados como los dos países latinoamericanos que más atraían compradores de todas partes del mundo. Los precios de los artículos eran relativamente bajos y la variedad en la muestra cautivaba gustos exigentes. La tendencia de la moda indicaba que para lucir elegante era necesario llevar zapatos, cartera y hasta guantes en un mismo tono y de la misma calidad del cuero. Sin embargo, los precios en las vitrinas de repente se modificaron e igualaron a la de los productos que se exhibían en las grandes capitales del mundo.
Esta circunstancia hizo posible que otros paises lograrán entrar a competir. Colombia ocupa el cuarto lugar en América Latina como exportador de artículos terminados en cuero.
En Bogotá, la Avenida 19 o Ciudad de Quito, fue escogida por los industriales del cuero para exhibir en sus vitrinas lo más representativo de las manufacturás. Variedad de estilos, diseños, cuidadosos acabados caracterizan la muestra en el centro de la capital colombiana. Marcas afamadas se disputan el interes de los; visitantes que arriban a los hoteles de este céntrico sector.
Con el correr del tiempo, los establecimientos que venden estos artículos se fueron regando por toda la ciudad justo en el momento en que el cuero se pone de moda.
Los dueños de estos almacenes aseguran que los compradores son conscientes de que hacen una buena inversion. Al cuero se le puede aplicar aquello de "entre más viejo mejor", ya que a pesar del tiempo sus cualidades iniciales se conservan. "Las prendas en cuero sólo se desechan cuando nos aburrímos de ellas".
En cada centro comercial, los almacenes de cuero surten sus muestras con las manufacturas provenientes de todos los rincones de Colombia. Así cada departamento del territorio nacional, se especializa en un producto, desde la curtiembre hasta la confección de todos los artículos que conforma la industria del cuero.