Hacia el fortalecimiento regional

Vivir en un pueblo tiene múltiples ventajas, entre ellas, la tranquilidad y un medioambiente más sano. Sin embargo, también tiene algunas dificultades como la escasa infraestructura hospitalaria o educativa. Para solucionar ese problema, en Cartama se quiere poner a andar un modelo de región que vigorice y jalone el progreso de los municipios del suroeste antioqueño.


Ante la falta de oportunidades laborales y de educación superior en sus municipios, a los jóvenes de la provincia del Cartama (suroeste antioqueño), cuando terminan el colegio, les toca marcharse a las grandes ciudades a estudiar en las universidades o a buscar empleo. Y, en algunas ocasiones, los adultos mayores enfermos, también migran de los pueblos por falta de una infraestructura en salud que ofrezca medicina especializada. Los 11 municipios de esta provincia solo cuentan con hospitales de primer nivel, que en la mayoría de los casos remiten a los pacientes a otros centros urbanos o a Medellín.

Esa situación se debe a la configuración territorial del país, en donde las grandes metrópolis albergan el mayor número de la población y, por ende, tienen un mejor desarrollo de servicios y acceso a más bienes, mientras que los municipios menores tienen una baja población y escasas oportunidades de acceso a bienes y servicios. Situación que los alcaldes de la provincia del Cartama quieren cambiar al proponer un nuevo modelo de centralidad que permita potenciar a estos pequeños municipios.

En una primera gran apuesta, lo que buscan es mejorar la infraestructura en salud, educación y aumentar ofertas laborales, creando sinergias interinstitucionales con recursos departamentales y regalías futuras, las cuales podrían incrementarse por la producción de cobre, de aprobarse la licencia ambiental a la Minera de Cobre Quebradona.

Los mandatarios reciben apoyo y acompañamiento de las secretarías locales y departamentales de salud, educación, planeación e infraestructura, dentro de lo oficial, y también de entidades mixtas o privadas como la Cámara de Comercio de Medellín, Urban Lab Medellín-Berlín y las fundaciones ProJericó y Bertha Arias de Botero.

La idea de la nueva centralidad es retomada de las viejas propuestas del Planea (Plan Estratégico de Antioquia) y Visión Antioquia Siglo XXI, explica Diego Fernando Gómez, director de la Fundación Ecsim (Centro de Estudios en Economía Sistemática), contratada por la Fundación ProJericó para liderar los proyectos. Para Gómez la centralidad consiste en crear un “nodo de servicios que potencie a los municipios prestando aquellos que no son viables para un solo municipio debido a las economías de escala o de aglomeración”. Con el modelo, explica el alcalde de Jericó, David Toro, lo que se pretende “es mejorar las condiciones de vida, dentro del territorio, no ausentes del territorio”.

Salud, educación y empleo

El índice de desempleo en Jericó se ubica entre el 15 y el 20 por ciento. Por ello, la preocupación del alcalde es la reactivación económica, pero con bases firmes. “Hacemos una centralidad desde la salud, la educación, restaurantes hoteles, estaciones de servicios, un poco de desarrollo en la región, son oportunidades para los jóvenes”, agrega David Alonso Toro Cadavid.

En términos de salud, las cifras dejan claro el diagnóstico: uno de cada cinco viajes por fuera de los municipios de la provincia de Cartama se hacen buscando atención en salud. Y en cuanto a educación, solo uno de cada cuatro bachilleres continúa sus estudios en universidades de Medellín.

Para darle la vuelta a esa realidad, Gómez, señala que el modelo de la nueva centralidad se estructurará a partir de dos proyectos: un hospital de II o III nivel y un centro de educación superior (instituto o universidad). En el caso de la salud, la idea es que, como ningún municipio tiene el presupuesto para construir un hospital de alto nivel, todos hagan una ‘vaca’ para construir un gran centro médico que costaría alrededor de 160 mil millones de pesos y que reduciría los gastos, por ejemplo, en trasporte a otros sitios como Medellín. Se espera que con este modelo se atienda el 95 por ciento de los servicios de salud requeridos en la región.

Explicó el alcalde de Jericó que el hospital de II o III nivel se construiría en el sector de Puente Iglesias, y desde ahí daría cobertura a los 11 municipios de Cartama. Actualmente, si un habitante de Jericó se enferma debe desplazarse hasta Ciudad Bolívar (1 hora), Santa Fe de Antioquia (2 horas) o Medellín (2 horas y 30 minutos). Con este complejo hospitalario, por ejemplo, los jericoanos del casco urbano estarían a tan solo 25 minutos de distancia.

La institución de educación superior operaría con la misma lógica y permitiría que los jóvenes permanezcan y se realicen profesionalmente en la región sin tener que emigrar. Esto aliviaría la perdida de población joven que ha afectado a los municipios del Cartama en los últimos 15 años.

Y en lo ambiental, los nodos sistémicos de redes de ciudades reducen de manera significativa la huella ambiental por la reducción de los costos logísticos y de desplazamiento, la integración de servicios y la posibilidad de generar sinergias.

Desde ProJericó resaltan el impacto económico de esta centralidad: “se generará una dinámica sistémica de competitividad que permitirá potenciar a todos los municipios de la región con educación, sistemas productivos, salud, sistemas logísticos de aprovisionamiento y despacho, esquemas agroindustriales y de postcosecha”.

Por el momento, señala el alcalde Jericó que “existe la voluntad de nosotros los alcaldes, con la seriedad y el apoyo departamental, las secretarias, la fundación Bertha Arias y la Mina Quebradona”.

*Contendido hecho en colaboración con el proyecto Mina Quebradona