china

Vientos tormentosos

Chen Guangcheng, un activista político ciego que escapó de su arresto domiciliario y llegó a la embajada de Estados Unidos en Beijing, complicó la visita de Hillary Clinton a China.


Chen Guangcheng, un activista político ciego que escapó de su arresto domiciliario y llegó a la embajada de Estados Unidos en Beijing, complicó la visita de Hillary Clinton a China. Tras un acuerdo diplomático, el activista abandonó la embajada con la intención de quedarse en su país, pero al salir declaró que teme por su seguridad, rogó porque la secretaria de Estado se lo llevara en su avión de vuelta y llamó al Congreso de Estados Unidos solicitando ayuda. El Departamento de Estado anunció que una universidad le ofreció una beca a Chen y que el disidente podría salir de China pronto. Sin embargo, Beijing interpretó eso como una intrusión en sus asuntos internos y recalcó que Chen puede irse si sigue el conducto regular. Al cierre de esta edición el futuro del activista era aún incierto. Lo único seguro es que el pulso diplomático entre las dos potencias opacó la visita de Hillary y minó las ya ásperas relaciones entre China y Estados Unidos.