El regreso de un anti-héroe


Issei Sagawa, el japonés de 34 años que en junio de 1981 se hizo tristemente célebre por haber asesinado, desmembrado y comido partes del cuerpo de Reneé Hartevelt, su novia holandesa fue extraditado de París a Tokio el 22 de mayo pasado. Sagawa dos días después del crimen fue arrestado y más tarde confesó su delito. Confinado en un hospita psiquiátrico, fue declarado, en marzo de 1983, loco e incapaz de afrontar el juicio, permaneciendo preso desde entonces en una clínica especial. Sus familiares en Japón negociaron el retorno a su patria con el gobierno francés. Sagawa tiene un historial de ataques epilépticos debidos, aparentemente, a lesiones cerebrales sufridas durante su nacimiento. A los 17 años tal dolencia fue tan grave que tuvo que ser recluido, por primera vez, en un hospital psiquiátrico. En la foto Sagawa abandona el avión de Air France que lo transportó a Tokio.