testimonio

"Me salvaron la vida": mujer curada con plasma del coronavirus

Berenice Caicedo, de 49 años, superó el coronavirus con el tratamiento de plasma, que aún se encuentra en fase de pruebas. Esta fue su experiencia.


Berenice Caicedo, de 49 años, le ganó la batalla no solo al cáncer de cuello uterino sino también al coronavirus. Se debatió entre la vida y la muerte tras resultar contagiada por covid y poco a poco su estado de salud se fue deteriorando hasta perder las fuerzas, la movilidad, el apetito y la energía.

Pero, "por cosas de Dios" como ella dice, le salvaron la vida. Ella fue la primera persona en Bogotá a quien le fue practicado el tratamiento de plasma –o de plasma convaleciente, como lo llaman los médicos– para acelerar su recuperación como paciente con coronavirus, y cuyos estudios clínicos avanzan en la capital gracias al Instituto Distrital de Ciencias, Biotecnología e Innovación en Salud (Idcbis).

Este tratamiento, uno de los más antiguos y económicos para tratar cualquier infección, consiste en realizar transfusiones del plasma de la sangre de personas que superaron la enfermedad a pacientes que están en condición crítica. Como el plasma contiene los anticuerpos que se crearon naturalmente para superar la enfermedad, estos actúan como una ayuda para combatir la infección en el paciente que lo recibe.

Berenice Caicedo contó en entrevista en un canal de televisión que junto con su familia cumplió con la cuarentena estricta hasta que varios de sus integrantes tuvieron que salir para trabajar y superar la crisis económica que, a su vez, trajo la pandemia. Al parecer, en una de esas salidas fue que el coronavirus entró a su casa e infectó a varios de ellos como a su esposo, su suegra y a ella.

Comenzó a sentir cómo la enfermedad la deterioraba con el paso de los días. "Las fuerzas ya no me daban, estaba muy agitada, ahogada, y no me podía parar", mencionó.

Sin meditarlo mucho, su hijo llamó a la EPS que la atiende y la trasladaron de urgencia, por la gravedad de sus síntomas, a la Clínica de Occidente, que era la más cercana a su residencia. Ese es uno de los centros médicos donde avanza el estudio piloto del tratamiento de plasma.

Tras llegar al hospital, la internaron e hicieron todos los exámenes correspondientes, que arrojaron que tenía una neumonía avanzada. Berenice Caicedo manifiesta que Dios siempre la estuvo acompañando y permitió que la atendiera un doctor que le habló del plasma en medio de su delirio y le dio a conocer los beneficios y riesgos del tratamiento. "Me entregué a ellos porque prácticamente yo ya no sentía ninguna fuerza de nada", indicó.

El miedo de morir estuvo presente todos los días. La paciente agregó en la entrevista que durante toda su vida ha tenido las defensas muy bajas, además de haber sufrido cáncer de cuello uterino. Aunque escuchó las explicaciones del médico no sabía realmente a qué se enfrentaba, pero finalmente cedió.

Foto: Raúl Arboleda / AFP

"Me aplicaron dos bolsas, una un día y al otro día la otra. Al comienzo, con la primera dosis, bien; la segunda dosis ya me dio más duro, el cuerpo comenzó a reaccionar diferente, sentí decaimiento. Pero a los tres días yo ya sentía como si no hubiera pasado nada", relató.

Berenice Caicedo dijo que, una vez recibido el plasma, volvió a sentir deseos de llamar por teléfono a su familia, así como de comer; su respiración fue cada vez mejor, aunque seguía con el oxígeno. "A los tres días yo ya estaba del otro lado", señaló.

La paciente, conmovida, envió un agradecimiento especial a su donador de plasma aunque desconoce de quién se trata. "Gracias a él y gracias a Dios estuve en el momento preciso y me salvaron la vida" fueron sus palabras. Por otro lado, lamentó el fallecimiento de su suegra por cuenta del coronavirus, quien permaneció varios días intubada en una unidad de cuidados intensivos.

"Voy a ir a donar mi plasma para poder ayudar a otros a que se salven, les aconsejo que todos los que puedan ayuden", concluyó.

Por ahora, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) ha establecido unos criterios específicos en los cuales el único lugar autorizado para realizar el procedimiento de donación de plasma de convaleciente es el Instituto Distrital de Ciencia, Biotecnología e Innovación en salud, Idcbis.

Plasma, en fase experimental

Aunque el tratamiento de plasma para el caso de la covid-19 todavía está en fase experimental, ya comenzó a ser utilizado en la fase de pruebas que se adelantan en varios lugares del mundo. Bogotá, con más de 179.000 contagios acumulados, se convirtió recientemente en uno de los sitios donde se busca demostrar con evidencia científica que este tratamiento es realmente efectivo.

Foto: Raúl Arboleda / AFP

El pasado martes, la alcaldesa Claudia López publicó un video para presentar el proyecto e invitar a las personas que superaron el covid a donar: “Esto es conocimiento y ciencia bogotana del más alto nivel, de talla mundial para que Bogotá pueda tener su propio tratamiento de covid-19, de alta confiabilidad y todo el rigor científico”, dijo.

Las investigaciones, lideradas por el Idcbis y el Grupo de Investigación de Plasma Convaleciente Covid-19, que reúne varias universidades e instituciones de Bogotá y Medellín, ya llevó a cabo la primera fase de un estudio piloto en 10 pacientes con covid. Sus resultados fueron favorables en el 80 por ciento de los casos tratados. La segunda fase evaluará 90 pacientes y durará cerca de mes y medio.