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El hombre murió en la cárcel El Pedregal de Medellín.

antioquia

Un recluso murió en extrañas circunstancias en la cárcel El Pedregal de Medellín

Un defensor de derechos humanos de esta población aseguró que hubo negligencia de las directivas de la cárcel.

En la tarde de este 6 de octubre se conoció que un recluso murió en la cárcel El Pedregal de Medellín, al parecer, porque no le brindaron la atención en salud.

De acuerdo con el defensor de derechos humanos de la población carcelaria, Jorge Alberto Carmona, los hechos sucedieron en el patio 8 de este centro carcelario ubicado en el corregimiento de San Cristóbal, occidente de Medellín. Allí falleció el hombre, quien estaba con problemas de gastritis y a quien, al parecer, no le brindaron la atención necesaria para salvarle la vida llevándolo inicialmente a un centro de salud.

“Hay un malestar generalizado de la familia, porque ellos me manifestaron que hubo negligencia de parte del director del establecimiento, de parte de la directora regional del Inpec y de parte de sanidad. Finalmente, tenía gastritis y estaban suplicando que fuera trasladado a un centro hospitalario”, dijo Carmona.

Agregó que las circunstancias son materia de investigación por las autoridades, donde determinarán si realmente hubo negligencia de las directivas de la cárcel.

Cabe recordar que el 24 de agosto pasado, un joven de 21 años falleció en un centro hospitalario del Valle de Aburrá, luego de ser remitido de una estación de la Policía Nacional del municipio de Itagüí. Aunque los defensores de la población carcelaria en Antioquia cuestionan el trato que le dieron al recluso, la institución defendió el procedimiento.

Se trata de León David Sepúlveda Marulanda, quien les manifestó a los uniformados y compañeros de celda que tenía malestar y dificultad para respirar. La dolencia fue atendida por los policías en la subestación de Los Gómez, con el apoyo del personal sanitario de una ambulancia. En ese momento, le sugirieron tomar acetaminofén y no diagnosticaron complicaciones.

Según el comandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, el brigadier general Josué Martín Gámez, horas después, el recluso volvió a expresar signos de alerta. En consecuencia, fue trasladado a la Clínica del Sur de Itagüí, donde falleció. De momento, se desconocen las causas que le generaron la muerte.

Y es que durante las últimas visitas de la Personería de Medellín a las cárceles de la ciudad, específicamente El Pedregal, la entidad pudo evidenciar la realidad de hacinamiento que hay dentro del lugar en lo que respecta a la estructura de hombres.

En uno de los patios, la capacidad real de albergue es de 360 personas. Sin embargo, encontraron una sobrepoblación del 140 %. Además, recibieron alertas sobre fallas estructurales y personal médico insuficiente.

Interno en cárcel Bellavista de Medellín pide la eutanasia

Un interno de la cárcel Bellavista en Medellín está pidiendo la eutanasia, debido a que padece una enfermedad y siente que las condiciones de hacinamiento le impiden tener calidad de vida. La petición es respaldada por sus familiares.

Se trata de Sebastián López, de 23 años, quien permanece en la cárcel Bellavista viviendo el calvario de la enfermedad, debido a que padece una tuberculosis que lo está consumiendo y no tiene cómo sobrellevar su condición de una forma digna, razón por la cual les está pidiendo a las autoridades que le permitan realizarse la eutanasia

Asegura que no importa el delito que cometió, sino que es un ser humano que merece ser tratado dignamente.

“Estoy sentado en una silla de ruedas, padezco en el momento de la colostomía. Aquí en la cárcel no me dejan entrar implementos de aseo. Ruego que me colaboren. No importan los delitos que cometimos, aquí en esta cárcel el hacinamiento nos está consumiendo”, dijo López.

Ante esta situación, su padre, don Hernando López, contó que la familia prefiere verlo morir dignamente y no verlo vivir con sufrimiento dentro del centro carcelario, más porque ni siquiera le han brindado atención médica.

“Está en una situación muy precaria. No ha habido una forma que la salida al hospital no haya sido posible. El desespero de nosotros es inhumano”, dijo.

La situación de Sebastián se suma a miles de personas privadas de la libertad que sufren el calvario de las enfermedades, unas más graves que otras, pero con algo en común: las deficiencias de atención para esta población viven en la mayoría de las cárceles del país bajo el hacinamiento y las precarias condiciones de estos espacios.