Estudios

Por qué el título no importa  

¿Cree que el título hace al profesional? Andrés Méndez le explica cuáles son las cosas que realmente hacen exitosa a una persona.

Katherinn Cuervo
19 de octubre de 2017

Existen estudiantes que tienen pánico por lo que les pueda pasar profesionalmente después de terminar la universidad, temen que sus estudios no encajen con su vida laboral. Por otro lado, hay muchos profesionales que, cargados de frustración, expresan que sus labores diarios no tienen nada que ver con las clases de la Universidad.

Este fenómeno de inmadurez profesional se debe a las expectativas que hemos adquirido desde niños, pues siempre pensábamos que estábamos destinados a ser médicos, amas de casa, astronautas y punto. La verdad es que antes que ser ingeniero, abogado, economista o administrador, somos personas, somos nosotros.

Ese nosotros incluye:

  • Títulos universitarios  
  • Conocimientos autodidactas: adquiridos de internet, libros, plataformas virtuales, etc.  
  • Habilidades: aquellas que lo diferencian de otros (hablar en público, trabajar bajo presión, entre otras)
  • Contactos: familia, amistades y relaciones que has hecho durante la vida. Todas inciden en lo que hace y podrá hacer.
  • Logros: todos aquellos resultados medibles de cada proyecto en el que ha participado.
  • Fracasos: todo lo que ha intentado y no se ha dado, esto le enseña lo que debe o no hacer.
  • Arte: no desprecie si sabe tocar un instrumento o tiene dones para la pintura.
  • Personalidad: hobbies, pasatiempos, viajes, gustos de música o películas, etc.

Ya sabe ¿Qué tanto pesa un título de maestría para definir el salario?

Entonces, ¿La carrera importa?

Sí, acceder a educación superior es un privilegio que no todas las personas tienen. No obstante, usted no es ni su universidad, ni su pregrado. Los conocimientos de cada carrera (la teoría) son unas gafas para interpretar la realidad (los negocios, las personas, cada reto profesional). Esta información se vuelve el punto de inicio para lo que debe hacer, pero no por eso le quita importancia a su experiencia, o incluso aquellos conocimientos que se aprenden en Youtube.

Su pregrado le enseña a ver y pensar de una determinada forma que podrá complementar con más líneas de conocimiento (por eso aproveche sus clases electivas). Al final, todo se trata de bajarle las expectativas a la Universidad y darle la misma importancia a los proyectos en los que se participa mientras estudia. Cada experiencia es la que le permite aterrizar la teoría, interiorizar lo que es útil, y desarrollar habilidades. Es por eso que la diferencia entre un recién graduado con mayores posibilidades de conseguir empleo o emprender con éxito se resume en las experiencias que ha vivido.

¿Lavar diplomas sirve?

Uno de los más perversos resultados de nuestra forma de entender la universidad es ponerle toda la responsabilidad del futuro profesional al título y la universidad. Popularmente hablamos de ‘lavar diploma’ cuando usted hace posgrado en otra institución de mayor status, como si no hubiera empresarios sin títulos, así como Uniadinos que hemos quebrado varias veces. Lavar el diploma es lo de menos, si usted quiere irse a estudiar a otro país, hágalo por otras razones. Ir a aprender, hacer contactos y nuevas oportunidades, es distinto. La mejor forma de elegir su posgrado es decidiendo qué conocimiento quiere profesionalizar y desarrollar para sus necesidades actuales. Luego pensará en nuevas cosas que quiere aprender.

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¿Hacia dónde debería ir la educación?

La universidad como la entendemos, ha sido fundamental en el acceso al conocimiento y el aprendizaje. Sin embargo, esta surgió en el desarrollo de la era industrial, especializarse en un solo conocimiento resultaba útil y necesario.

En cambio, hoy tenemos un llamado a replantear modelos educativos para que las personas puedan salir de su zona de confort y así desarrollar conocimientos y habilidades transversales. Aprender a programar, saber de derecho, iterar una idea o hablar en público, parecen ser algunos de los mínimos fáciles de cumplir para la generación que va a reemplazar a los millennials.

Por eso recuerde que usted no es su pre-grado. Si no está haciendo nada, es hora de iniciar. Sea voluntario, investigue, lea libros, cree un proyecto (así termine fracasando), participe de las iniciativas de su comunidad. Como dirían nuestros padres: haga lo que quiera... pero haga algo.

Es así como su verdadera profesión no son 4-5 años de estudio, si no lo que hace y desarrolla durante toda su vida.

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Por: Andrés Felipe Méndez

Co-fundador ComidaenlaU.com, genesistech.co, delirato.com y +.

Comentarios: andresfmendez.com