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Los delincuentes se hacen a miles de recursos para poder llegar a sus víctimas. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Pilas: la extorsión por ‘sexting’ y las ‘apps’ espía hacen parte de los ciberdelitos más comunes

La violencia digital que se ha convertido en uno de los “grandes problemas” de la red.

La extorsión por difundir contenidos personales obtenidos mediante sexting y la instalación de apps espía en el smartphone de la víctima, son dos de los ocho tipos de ciberviolencia y ciberdelitos más comunes, según ha detallado la empresa especializada en ciberseguridad y gestión de entornos críticos S2 Grupo.

Coincidiendo con el Día Internacional de la Seguridad de la Información que tiene lugar este miércoles, fueron compartidos algunos tipos de acciones que se repiten habitualmente en los casos de ciberviolencia, con la intención de concienciar sobre la violencia digital que se ha convertido en uno de los “grandes problemas” de la red.

Estas acciones afectan, sobre todo, a aquellas personas vulnerables como las mujeres que sufren casos de violencia de género o los niños y menores. Por ello, se han de conocer y tener en cuenta cuáles son los comportamientos de acoso y ciberviolencia para tomar acción y estar protegido tanto en el ámbito físico como en el digital.

En concreto, uno de los tipos de violencia más comunes es la ciberextorsión por ‘sexting’, que consiste en la difusión de imágenes íntimas tanto reales como trucadas de la víctima, de forma que se la ridiculiza con contenido sexual o vejatorio. En este sentido, se recomienda no enviar imágenes personales comprometidas o privadas a ningún usuario, pero, en el caso de que esto ocurra se ha de denunciar a la Policía inmediatamente.

Por otra parte, otro de los tipos de violencia en el mundo digital que más se está utilizando actualmente es el control de la víctima mediante el acceso digital a su ordenador o smartphone’. Esto se hace mediante la instalación de programas o ‘apps’ espía en los dispositivos del objetivo del malhechor.

El objetivo de instalar este tipo de programas es tener control sobre todo lo que haga la víctima, su localización, sus conversaciones por los diversos sistemas de mensajería, sus redes sociales, etc. En estos casos, si la persona afectada descubre que se ha instalado un programa de este estilo en su dispositivo, debe recurrir a un equipo técnico informático que lo elimine.

Sin embargo, una medida de prevención sugerida es no dejar manipular los dispositivos personales a nadie. De esta forma, será más difícil permitir que se instalen este tipo de softwares.

Cabe recordar que el ‘ciberbullying’, al igual que en el ámbito no digital, es una de las formas más utilizadas para ejercer violencia e insultar de forma pública a las personas. Este aspecto se ve potenciado por las redes sociales y es muy común en los entornos juveniles, aunque cada vez se va dando más en entornos de todas las edades.

Los efectos del ciberbullying pueden ser muy dañinos, pues se atacan diversos aspectos de la vida personal de la víctima a la vez y es una forma de expandir este comportamiento dañino, así como las humillaciones, rápidamente por las redes sociales. Como posibles soluciones, hay que denunciar estos hechos en la propia web o red social donde suceden. Igualmente, si el problema persiste también ha de ser denunciado a la Policía.

Siguiendo este hilo, la difusión de grabaciones acosando a la víctima es otra de las técnicas para ejercer violencia en los entornos digitales. En estos casos, el agresor, además de acosar y agredir a la víctima en la vida real, lo graba para difundirlo y burlarse en internet.

Es un modo de operación en el que la víctima es denigrada y el atacante hace alarde de sus acciones, por lo que, una vez más, se ha de denunciar ante las autoridades de manera que se tomen medidas contra estos comportamientos.

*Con información de Europa Press.