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Diabetes: algunos índices de detección temprana

La diabetes afecta a la mayoría de la población en el mundo, por lo que la prevención temprana y una buena alimentación es necesaria para evitar perjudicar la salud.


La diabetes es una enfermedad crónica que afecta la vida de las personas de diferentes formas, especialmente porque genera un deterioro en algunos órganos vitales. Esta enfermedad se presenta cuando el páncreas no secreta suficiente insulina o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por otro lado, se sabe que existen varios tipos de diabetes, diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 y diabetes gestacional (diabetes durante el embarazo).

Por lo general, la diabetes más común es la de tipo 2, sin embargo, para conocer de cuál se padece es necesario ir al médico y consultar con un experto la afección, pues de esta forma se podrá lograr un tratamiento efectivo.

Mucho se habla de que la diabetes solo muestra síntomas cuando es una enfermedad avanzada, por lo que se conoce como silenciosa, sin embargo, las personas pueden estar pendientes de algunos síntomas que pueden ocurrir en el cuerpo.

Sed excesiva y aumento de la micción

Tener sed todo el tiempo y así mismo, ganas de orinar de manera repetida es uno de los síntomas más comunes de la diabetes. De acuerdo con Mayo Clinic esto sucede porque cuando hay exceso de glucosa en el cuerpo, los riñones se ven obligados a trabajar de más para filtrar y absorber el exceso de azúcar en la sangre.

Cuando los riñones no pueden continuar con el ritmo, el exceso de glucosa se excreta en la orina y arrastra los líquidos de los tejidos, lo que genera deshidratación. En ese sentido, entre más agua se consuma para saciar la sed, más se orinará.

Fatiga

Cuando hay una alta cantidad de azúcar se deteriora la capacidad del cuerpo de usar la glucosa para cubrir las necesidades energéticas, por lo que las personas que padecen esta enfermedad empezarán a sentirse más cansados.

Curación lenta

La alta cantidad de azúcar en la sangre provoca un flujo sanguíneo deficiente y perjudica el proceso de curación natural del cuerpo y los tejidos. Esto se da principalmente en los pies.

Qué plantas ayudan a combatir la diabetes:

El portal Ecología verde reveló la lista de las plantas medicinales para la diabetes:

  • Gymnema silvestre (Gymnema sylvestre).
  • Guarumo (Cecropia obtusifolia y Cecropia peltata).
  • Hojas del arándano (Vaccinium).
  • Chía (Salvia hispánica).
  • Plantago o zaragatona (Plantago psyllium).
  • Té verde (Camellia sinensis).
  • Ginseng (Panax ginseng Meyer).
  • Fenogreco o alhova (Trigonella foenum-graecum).
  • Maíz (Zea mays L).
  • Eucalipto (Eucalyptus globulus Labill).
  • Wereke (Ibervillea sonorae).
  • Muicle (Justicia spicigera).
  • Copalchi (Hintonia latiflora).
  • Canela (Cinnamomum verum).
  • Galega (Galega officinalis L.)
  • Ajo (Allium sativum L.)
  • Alcachofa o alcachofera (Cynara scolymus L.)
  • Bardana (Arctium lappa L.)
  • Berro (Nasturtium officinale L.)
  • Cardo estrellado (Centaurea calcitrapa L.)
  • Hierba de San Pedro o escrofularia (Scrophularia nodosa L.)
  • Estevia (Stevia rebaudiana)
  • Hierba de Santiago o azuzón (Senecio jacobea L.)
  • Judía (Phaseolus vulgaris L.)
  • Levadura de cerveza (Saccaromyces verevisiae Meyen)
  • Lino (Linum usitatissimum L.)
  • Malvarrubia (Marrubium vulgare L.)
  • Nogal (Juglans regia L.)
  • Olivo (Olea europea L.)
  • Ortiga mayor (Urtica dioica L.)
  • Rompepiedras (Phyllanthus niruri)
  • Salsifí (Tragopogon porrifolius L.)
  • Salvia (Salvia officinalis L.)
  • Verdolaga (Portulaca oleracea L.)
  • Vicaria rosa (Catharanthus roseus L.)
  • Zarramonera (Emblica officinalis Gaertn.)

De todos modos, antes de consumir alguna planta medicinal, lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique que es lo más adecuado para cada persona, pues la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.

Lo anterior, porque muchas personas creen que usar plantas para tratar una enfermedad es más seguro que tomar un medicamento, pero “natural” no quiere decir seguro, a menos que se tomen de la manera indicada, ya que algunas hierbas pueden interactuar con otros medicamentos o ser tóxicas en dosis altas y, también, pueden causar efectos secundarios.