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El riesgo de sufrir diabetes aumenta tras haberse contagiado de coronavirus, según estudios

La Federación Internacional de Diabetes (FID) detalló que para el 2019, alrededor de 463 millones de adultos entre 20 y 79 años tenían diabetes y el 79,4% viven en países de ingresos bajos y medios.


Un estudio publicado en el portal Diabetología detalló que las personas que se contagiaron de coronavirus (COVID-19) tienen mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Dicha investigación analizó datos de 35.865 personas contagiadas en Alemania desde marzo de 2020 hasta julio de 2021. Estos pacientes se compararon con un grupo de control con similares características que no fueron diagnosticados con coronavirus, pero que sí habían sufrido de infecciones del tracto respiratorio superior a corto plazo, las cuales frecuentemente son causadas por otros virus.

Ambos grupos se emparejaron por factores como el sexo, la edad, la obesidad, la presión arterial alta o el colesterol alto (entre otras características) y el resultado indicó que quienes se recuperaron de la COVID-19 tenían un 28% más de probabilidades de desarrollar diabetes en los meses posteriores.

“Los investigadores anotaron que es poco probable que la mayoría de las personas que experimentan una COVID-19 leve desarrollen diabetes, pero recomendaron que las personas que han tenido la infección estén alerta a las señales de advertencia, como aumento de la sed, micción frecuente y fatiga”, explicó el Harvard Health Publishing.

Por otra parte, un estudio hecho por investigadores del King’s College de Londres (Reino Unido), publicado en la revista PLOS, también señaló que los pacientes que contrajeron COVID-19 tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y diabetes.

La investigación apuntó que las personas que sufrieron coronavirus presentaron un 81% más de diagnósticos de diabetes en las primeras cuatro semanas después de contraer el virus y, además, su riesgo seguía siendo elevado en un 27% hasta 12 semanas después de la infección.

Ajay Shah, coautor del estudio, destacó que “la información proporcionada por este amplísimo estudio de base poblacional sobre los efectos a largo plazo de la COVID-19 en el desarrollo de afecciones cardiovasculares y diabetes será muy valiosa para los médicos que controlan a los millones de personas que ya han contraído la COVID-19. Está claro que se requiere una vigilancia especial durante al menos los tres primeros meses después de la administración de COVID-19″.

La Federación Internacional de Diabetes (FID) detalló que para el 2019, alrededor de 463 millones de adultos de entre 20 y 79 años tenían diabetes y el 79,4% viven en países de ingresos bajos y medios.

Mientras que el informe mundial de la diabetes realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) puntualizó que el número de personas con diabetes pasó de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014. La prevalencia de esta enfermedad ha aumentando con mayor velocidad en los países de renta baja y de renta mediana que en los de renta elevada.