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Si la química en el cerebro se altera, una persona puede empezar a padecer de una enfermedad mental. - Foto: Getty Images

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Mitos y verdades de la salud mental: cosas que todos deberían saber

El suicidio es la décima mayor causa de muerte en los Estados Unidos.

La mayoría de personas en la vida han padecido de alguna enfermedad mental, siendo las más comunes la ansiedad y la depresión, que son patologías en la que los síntomas se extienden por más de cuatro semanas.

Este tipo de padecimientos deben ser tratados por profesionales de la salud como lo son los psicólogos y los psiquiatras, e incluso, algunos casos de personas con estas afecciones se tratan con medicación; por eso, es importante recordar que estos se deben consumir únicamente bajo fórmula médica y con la aprobación de un médico psiquiatra, ya que los psicólogos no tienen la capacidad para hacerlo.

Mitos que se mencionan con frecuencia acerca de la salud mental

El portal Mental Health menciona cuáles son los mitos más usuales que rondan el tema de las enfermedades mentales.

  • Algunas personas consideran que este tipo de patologías solo las padecen las personas adultas; sin embargo, los niños también pueden dar señales tempranas de que algo en su salud mental no está del todo bien. Los factores que más influyen en el desarrollo de una enfermedad mental en un menor de edad, son factores: genéticos, sociales y psicológicos. “La mitad de los trastornos de salud mental presentan síntomas antes de que una persona cumpla 14 años; tres cuartos de los trastornos de salud mental empiezan antes de los 24 años”.
  • Por lo general, se cree que las personas que padecen de una enfermedad mental son personas agresivas; sin embargo, la mayoría de los pacientes que son diagnosticados con estas patologías no lo son y “solo el 3 %–5% de los actos violentos pueden atribuirse a personas que padecen de una enfermedad mental grave”.
  • Un número significativo de personas sienten miedo a la hora de presentarse en un proceso de selección, ya que consideran que su enfermedad puede ser una razón para que no los contraten; sin embargo, un paciente con determinada patología es igual o más productivo que quienes no padecen de una. Cabe mencionar que la persona debe estar bajo observación médica y debe seguir las recomendaciones que le brinda el especialista, pero una enfermedad mental no es una piedra de tropiezo para trabajar y desarrollarse como profesional.
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Uno de cada cinco adultos estadounidenses experimentó un problema de salud mental. - Foto: Getty Images/iStockphoto
  • Algunas personas piensan que ciertos condicionamientos en el carácter de una persona pueden hacer que esta desencadene una enfermedad mental, pero esto solo es un mito. “Los problemas de salud mental no tienen nada que ver con ser perezoso o débil y muchas personas necesitan ayuda para estar mejor. Muchos factores contribuyen a tener problemas de salud mental, entre ellos: Factores biológicos, como genes, enfermedades físicas, lesiones o la química del cerebro. Experiencias de vida, como traumas o antecedentes de abuso. Historia familiar de problemas de salud mental”.
  • Algunos familiares o amigos e incluso las personas que son diagnosticadas con estas enfermedades creen que no hay esperanza para ellos y caen en el error de crecer que deberán afrontar esta enfermedad por el resto de sus días. “Los estudios demuestran que las personas con problemas de salud mental mejoran y muchos se recuperan por completo. La recuperación se refiere al proceso por el cual las personas pueden vivir, trabajar, aprender y participar por completo en sus comunidades. Hay más tratamientos, servicios y sistemas de apoyo comunitario que antes, y además son eficaces”.