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Antes de comprar pescado, es importante verificar que cumpla con una serie de condiciones físicas para establecer si es apto para consumo. - Foto: Getty Images/iStockphoto

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Semana Santa 2022: recomendaciones que se deben tener antes de comprar pescado

Durante la Semana Mayor, la compra y venta de pescado aumenta exponencialmente.

El 10 de abril, con el Domingo de Ramos, iniciará oficialmente la Semana Santa. Ligado a la celebración religiosa viene el consumo de pescado y comida de mar, el cual tiene su punto máximo durante este periodo.

Para el cristianismo, la carne roja representa el cuerpo de Cristo crucificado, razón por la que durante la Semana Santa los fieles no consumen este tipo de carne y basan su dieta en pescado, mariscos o pollo (carnes blancas).

En consecuencia, a raíz de una mayor demanda, la oferta de pescado también aumenta durante la Semana Mayor, trayendo consigo algunos riesgos que vale la pena tener en cuenta. Uno de los más frecuentes tiene que ver con las garantías sanitarias que presenta el producto, es decir, si el pescado recibió un tratamiento higiénico durante todo el proceso antes de llegar a los hogares para su consumo.

De acuerdo con el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), las prácticas de pesca y acuicultura necesitan de permisos especiales. En ese sentido, de no tenerlos, se trataría de una actividad ilegal y no cumpliría con los parámetros exigidos para su comercio, incrementando el riesgo de que el producto no sea adecuado para el consumo humano.

En la página web del Ministerio de Salud y Protección Social aparecen consignadas algunas recomendaciones dirigidas a la población sobre las características que se deben tener en cuenta al momento de la compra y preparación del pescado.

  • En primer lugar, estos productos deben ser adquiridos en establecimientos reconocidos y de confianza, que cumplan con las medidas sanitarias establecidas para su conservación y que garanticen las condiciones básicas de higiene. Así mismo, deben estar en capacidad de responder en caso de algún reclamo.
  • Las manos de la persona que manipule el producto deben estar limpias y sin laceraciones o heridas en su piel; además, es recomendable que tenga una indumentaria que evite la contaminación del mismo.
  • Los productos que se expenden al público en exhibidores abiertos deben mantenerse en cama de hielo; estos pescados deben tener un color característico, sin presencia de sangre u otras partículas que lo contaminen.
  • En el carrito de compras, es recomendable separar las carnes, las aves y los pescados de las frutas y vegetales, colocándolos en bolsas plásticas para evitar que sus jugos goteen sobre otros alimentos.
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La oferta y demanda de pescado aumenta durante la Semana Santa. - Foto: Getty Images

Manipulación en el hogar

  • En el momento de su preparación, se recomienda impedir la contaminación cruzada, manteniendo el pescado fresco, los mariscos, crustáceos y sus líquidos lejos de los alimentos listos para comer y demás superficies.
  • Lavar bien las manos con abundante agua y jabón, antes de comer y/o de preparar alimentos, así como después de ir al baño, de cambiar un pañal o si ha estado en contacto con heces o vómito de una persona enferma o que se sospecha que lo está.
  • Proteger los alimentos y las áreas de cocina de insectos, mascotas y de otros animales, guardando los alimentos en recipientes cerrados.
  • Cocinar completamente los alimentos, especialmente carne, pollo y pescado.
  • No dejar alimentos cocidos a temperatura ambiente por más de dos horas, ni descongelar a temperatura ambiente.
  • Conservar las carnes, aves y pescados frescos en refrigeración o congelación; y evitar el consumo de pescados o mariscos crudos.

De igual manera, antes de comprar el pescado, el consumidor debe verificar que el producto cumpla con algunos aspectos físicos.

  • El músculo del pescado debe ser firme y elástico al tacto, además, estar bien adherido a los huesos (espinas) y no desprenderse al ejercer presión con los dedos. De esta manera, se verifica que la carne no esté en descomposición o alterada.
  • Las escamas del pescado deben estar completamente unidas entre sí, adheridas a la piel y evidenciando un brillo metálico. Si el producto presenta un color opaco o está viscoso, es mejor no adquirirlo.
  • El olor es un punto clave a tener en cuenta. Si bien el aroma del pescado no es agradable para todas las personas, el hecho de oler a amoniaco o presentar señales de descomposición es un detalle vital al momento de comprar el producto.
  • Los ojos deben estar presentes y ocupar toda la cavidad orbitaria. Además, deben ser transparentes, firmes, brillantes, salientes y de pupila oscura.
  • La cavidad abdominal debe estar completamente desviscerada (sin vísceras) y limpia.
  • Aletas en buen estado, completas, sin rasgaduras ni laceraciones o rupturas.

En caso de preferir productos enlatados, como el atún o las sardinas, la recomendación principal es verificar la fecha de vencimiento, así como constatar que el producto venga totalmente sellado, no presente ningún tipo de alteración y pertenezca a una marca reconocida.